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Los detenidos por el rapto de Lalín volverán al juzgado mientras se busca concretar el móvil y el papel de cada captor

Una carta que se hizo llegar a la familia fue clave para descubrir donde se encontraba el maderero, "sin deudas" con los secuestradores
Los ocho detenidos por el secuestro de un empresario maderero de Cambre (La Coruña), A.D.N., están citados para este miércoles en el Juzgado de Instrucción Número 1 de Betanzos, para la ratificación de las prisiones sin fianza decretadas el pasado domingo, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG), que también ha concretado que se ha levantado el secreto de las actuaciones.
Así las cosas, los detenidos saldrán de la cárcel de Teixeiro y se desplazarán a Betanzos, a la espera de despejar todas las incógnitas que aún rodean el caso y entre las que cobra especial relevancia cuál fue el motivo que llevó a los supuestos cabecillas, los hermanos Jesús y José Manuel M., naturales de Boimorto, a "planear con antelación" y llevar a cabo finalmente el secuestro de este maderero.
Fuentes próximas a la investigación consultadas por Europa Press insisten en que el móvil económico está ratificado, toda vez que los secuestradores pedían un rescate de 70.000 euros bajo amenaza de "matar" a A.D.N. e incluso de "amputarle" partes del cuerpo si la familia no aportaba ese dinero.
Al tiempo, descartan "deudas" del secuestrado o de su familia con sus captores, aunque otras fuentes señalan que puede haber "algo más" que el rescate como detonante de la elección de A.D.N. y apuntan a la revisión de las operaciones de su empresa familiar. Aunque se indaga en la conexión con el maderero, todas las fuentes consultadas rechazan que hubiese alguna "deuda" pendiente de saldar con los captores.
El empresario fue liberado en la madrugada del jueves al viernes, jornada en la que se detuvo a siete personas: los dos hermanos (Jesús y José Manuel M.) que supuestamente planearon el secuestro, el hijo de uno de ellos, el matrimonio residente en la casa en cuyo cobertizo mantuvieron al rehén durante el cinco días, así como su hija --también novia de José Manuel M.-- y otro hombre, amigo de los cabecillas.
CITA CON EL EMPRESARIO
La octava persona, el hombre detenido posteriormente, sería quien se habría encargado de engañar al empresario para que se desplazase a una pista forestal en Aranga con la excusa de formalizar un negocio vinculado con la madera, lugar en el que fue encañonado para su rapto y traslado al cobertizo de Lalín donde estuvo retenido hasta su liberación.
También está pendiente de aclarar cuál fue el papel que jugó cada captor. Así, aunque los investigadores dan por hecho, a raíz de los indicios previos y de las declaraciones que hasta ahora permanecían bajo secreto de sumario, que el cerebro de la operación fue Jesús M., ayudado por su hermano, se busca concretar el grado de participación del resto de los detenidos.
Por el momento, fuentes consultadas por Europa Press señalan que los indicios apuntan a que el matrimonio de sexagenarios detenidos así como su hija y novia de uno de los hermanos M. no tuvieron una participación activa en los planes de secuestro, aunque sí conocían la presencia del maderero en el cobertizo de la casa en la que vivían.
CARTA Y AMENAZAS
El secuestro se produjo el pasado sábado 18 de enero y fue denunciado por la esposa del rehén, lo que motivó una tarea ardua de investigación de agentes de la Guardia Civil y la participación de la Unidad Especial de Intervención. Los captores pidieron a la familia un rescate de 70.000 euros y fijaron hasta el viernes, día 24, de plazo para efectuar el pago.
Al margen de las amenazas a la familia si no pagaba el rescate, fuentes consultadas por Europa Press han confirmado la existencia de una carta manuscrita del secuestrado que los captores hicieron llegar a la familia y que finalmente fue uno de los factores determinantes para localizar donde estaba retenido.
Tras la liberación exitosa del empresario, fuentes próximas a la investigación han remarcado que se actuó "contrarreloj" puesto que se temía por la vida del hombre retenido, toda vez que temían que la "inexperiencia" de los secuestradores tuviese consecuencias fatales para A.D.N. si estos "se ponían nerviosos por cualquier motivo".
Finalmente, en la madrugada del jueves al viernes la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil entró en la propiedad y liberó al secuestrado, que se encontraba encapuchado, maniatado y desorientado después de cinco días "en condiciones infrahumanas" en el cobertizo ene l que comía, dormía y hacía sus necesidades.