Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un grupo de escolares visitó las instalaciones de Ascó después del vertido radiactivo

El Colegio Maristas de Girona ha exigido que sus alumnos sean sometidos a mediciones de radiactividad tras su visita en abril a Ascó. La central nuclear, emplazada en Tarragona, liberó el pasado mes de noviembre material radiactivo al medioambiente. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) recalificó la gravedad del suceso, que de nivel 1 pasó  a 2 (incidente) en una escala de 0 a 7, aunque asegura que no existe riesgo para la población porque es un incidente "muy poco significativo".
El director del Colegio Maristas de Girona, Robert Serra, cuyos alumnos visitaron la central de Ascó el 4 de abril, ha expresado su malestar: "lo que más lamento es que se les dejara entrar, que se siguieran permitiendo las visitas de escolares teniendo conocimiento del suceso desde noviembre".
Según Serra, "una vez hemos tenido conocimiento por la prensa de la noticia de la nueva reclasificación nos hemos puesto en contacto con Ascó para pedir que los escolares pasen la revisión". Los chicos se encuentran "tranquilos y a la espera de información". En la excursión sólo pasearon cinco metros por los exteriores de la central antes de subir a la torre.
Hasta la fecha, según el CSN, se han realizado mediciones a 579 personas sin encontrar en ningún caso indicios de incorporación de material radiactivo.
Información deficiente
Para Greenpeace, haber puesto en riesgo a los alumnos se debe al interés de la planta, propiedad de Endesa e Iberdrola, de "ocultar" el suceso. La ausencia de información pública sobre el accidente impidió que se alertara a tiempo a la población y que se tomaran medidas de protección, ha declarado la ONG.
Falta de recursos
La Federación Minerometalúrgica de Comisiones Obreras (FM-CCOO) ha achacado la fuga a la falta de recursos materiales y humanos. El sindicato explica que los servicios de control y tratamiento de residuos radiactivos están subcontratados. De modo que los trabajadores que operan en las instalaciones carecen de la formación y experiencia adecuada" para prevenir el suceso. AGE