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Los excesos de un joven 'narco'

No tenía oficio pero sí muchos beneficios. Eso delató a Iván, el capo de la banda. Un joven que a pesar de su corta edad, 28 años, vivía en un lujoso chalet. En su interior había mandado instalar un jacuzzi de tres metros y un gimnasio. Los vecinos dicen que presumía de sus alijos por los bares. 
Según la GC, el mismo Iván conducía las lanchas cargadas de droga. Era un experto y había despistado en varias ocasiones a los agentes que le perseguían. Los pocos que hablan de él nos piden que mantengamos su anonimato, por temor a posibles represalias.
Iván se había comprado un 'hummer', valorado en 50.000 euros. El resto de su banda tampoco se quedaba atrás. Su lugarteniente se gastó 36.000 euros en colocar bombillas que simulaban estrellas en el techo de su casa.
25 toneladas de hachís en un año
El operativo forma parte de una operación a gran escala contra el narcotráfico que responde al nombre de 'Q-7' y que comenzó a finales del año pasado. En total, se realizaron nueve registros y en ellos se han incautado de tres toneladas de hachís, catorce vehículos, algunos de ellos de alta gama, seis embarcaciones, dos motos de agua, 100.000 euros en efectivo, además de joyas y armas.
Según los cálculos de la Guardia Civil, si la banda no hubiera sido desarticulada podría haber introducido hasta 25 toneladas de hachís en un sólo año, procedente de Marruecos. La banda operaba desde Sanlúcar por todo el Bajo Guadalquivir, con avionetas y embarcaciones semirrígidas de doce metros de eslora para transportar la droga. CGS