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Se cumple un año de la muerte de Álvaro Ussía, el crimen que cambió la noche madrileña

El joven Álvaro Ussía, fallecido el 15 de noviembre del pasado año. Foto: EFEtelecinco.es
Todo comenzó a las cinco y media de la madrugada, cuando los porteros de la discoteca Balcón de Rosales, situada en la madrileña calle Pintor de Rosales, requirieron al joven Álvaro Ussía. Minutos antes, uno de los amigos del fallecido tropezó con una chica, que resultó ser la novia de uno de los porteros de seguridad, y ésta decidió contárselo a su pareja. El novio se dirigió al grupo de Álvaro, a quien sacó del local. Fuera de la discoteca, junto con otros dos compañeros, "golpearon brutalmente" al joven, según han declarado los testigos. Los facultativos del Samur-Protección Civil no pudieron hacer nada por Ussía, que se encontraba en estado crítico y que falleció finalmente en el hospital Clínico.
La autopsia confirmó que Álvaro Ussía, de dieciocho años de edad, murió por "un aplastamiento" a consecuencia "de un peso encima del corazón", lo que le produjo "la rotura del pico inferior del ventrículo por la parte posterior". El caso de Álvaro reabrió la polémica sobre los porteros de discoteca. Con él, eran 13 los muertos a manos de vigilantes privados de locales nocturnos.
Comienza la vigilancia del sector
Diversos sindicatos, la asociación de porteros profesionales, el Movimiento contra la Intolerancia y el Defensor del Menor de Comunidad de Madrid, entre otras instituciones, solicitaron a las administraciones que regulasen la profesión de portero de discoteca. El Gobierno regional no tardó en reaccionar y anunció la regulación de los sistemas de seguridad y control de acceso en los locales de ocio. El Balcón de Rosales, decían, acumulaba más de 50 denuncias de todo tipo, incluso una orden de clausura no ejecutada.
En las semanas posteriores echaron el cierre conocidas salas de fiestas de Madrid y sólo fue con todos los papeles en regla cómo volvieron a abrir sus puertas meses después. Se endurecían los procedimientos, pero aumentaban también los sucesos en los que porteros de discotecas se veían implicados.
A día de hoy, la región cuenta actualmente con 2.896 porteros acreditados, a pesar de que el sector del ocio nocturno y de asociaciones de porteros calculan que en la Comunidad trabajan entre 10.000 y 20.000 controladores de acceso. De los presentados a examen, algo más del 60 por ciento aprobaron y el resto cayeron, en su mayoría, por el test psicológico.
   Por su parte, de enero a octubre de este año la Policía Municipal de Madrid ha abierto 22 expedientes a varios locales de ocio de la capital por contratar a porteros que carecen de la pertinente licencia. Estas denuncias son fruto de las 25.000 inspecciones de todo tipo practicadas a locales de espectáculos públicos y actividades recreativas en los nueve primeros meses del año.
El recuerdo de familia y amigos
Un año después, su familia y amigos aún recuerdan a diario al joven madrileño. Su madre, Beatriz Caballero, afirma queu "aunque el dolor no se lo quita nadie", la familia debe continuar con su vida "de la mejor manera posible, sin amargar a nadie". Además, dice sentirse apoyada por los amigos de su hijo. "Vienen a verme y se pasan muchos días en mi casa. Siento mucha compañía de ellos y se lo agradezco", agregó.
 La madre de Ussía indicó que el juicio contra los porteros acusados de dar una paliza a su hijo se ha retrasado, pero espera que para el verano tenga lugar. Dice que en su momento se mostró sorprendida por la repercusión que ha tenido y continúa teniendo este fallecimiento y, aunque no quiere participar en la decisión sobre el futuro del local, aún cerrado, considera "positiva" la idea de que se transforme en un centro cultural y alternativo para los jóvenes. 
El futuro del local, aún por decidir
El Balcón de Rosales, por su parte, lleva ya casi un año cerrado, y aún se estudia cuál puede ser su futuro. En un principio el Ayuntamiento de Madrid quería convertir el local en una biblioteca, pero la idea se ha deshecado debido al ruido que causa el teléferico que se encuentra cerca. El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, ha asegurado que continúa "estudiando qué tipo de actividad se puede realizar en ese estupendo sitio", barajando entre diferentes alternativas pero sin haber concretado aún nada. "Contestaré cuando lo sepamos", apostilló Cobo. IM