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Hay que operar a Kang Kang antes de que cumpla tres años

Las causas de la malformación de Kang Kang son difíciles de determinar. "Una infección durante la gestación, problemas medio ambientales o la ingesta de algún medicamento por parte de la madre, sumado a pequeños genes desconocidos" pueden haber originado este aspecto en el niño, señala doctora en cirugía máxilofacial infantil del hospital madrileño de La Paz, Mercedes Martín.
Su conmovedor aspecto tiene solución . Una doble cirugía con sucesivos retoques, que debe llegar antes de que cumpla tres años, cuando los niños "empiezan a tener concepto de la imagen corporal y a darse cuenta de que es diferente a los demás", puntualiza la cirujana máxilofacial del hospital 12 de Octubre de Madrid, Ana Romance.
Algo similar señala la doctora de La Paz, partidaria de intervenir cuanto antes, si el niño no tiene afectadas las funciones básicas. Martín explica que en una primera intervención habría que adelantar su media cara y posteriormente cerrar las fisuras que tiene entre los ojos y las orejas.
Para Kang Kang existen dos posibles diagnósticos interrelacionados: una fisura facial atípica de tipo siete, que no es más que una malformación algo más habitual, y una deformación, originada por algo externo como el síndrome bridas amnióticas, que le ha deslizado parte de la cara hacia atrás, sostiene la cirujana Martín.
La doctora Romance se decanta -si el pequeño no sufre ninguna otra anomalía física- por la fisura, aunque puntualiza que la distancia que hay entre los ojos y las orejas se aleja de este diagnóstico.
Aunque la cirugía abre la puerta de la esperanza a Kang Kang, su defecto se podría haber diagnosticado con una simple ecografía prenatal.