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El 50% de los pacientes diabéticos que debutan con una úlcera muere en los siguientes cinco años

El 50 por ciento de los pacientes diabéticos que debutan con una úlcera va a morir en los próximos cinco años, según ha asegurado la responsable de la Unidad de Pie Diabético del Hospital Universitario de Cruces de Bilbao, Pilar Vela, en el marco de la 'VIII Reunión Nacional de la Sección de Pie Diabético', organizada por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV).
Y es que, la diabetes es la primera causa de amputación de extremidades en el mundo aunque, según ha avisado la experta, su importancia no va acorde a la percepción que se tiene de ella. "Si a alguien se le dice que tiene cáncer lo recibe como una noticia grave. Es una amenaza de muerte. Si se le dice que tiene diabetes o una úlcera en el pie diabético se entiende que es un mal menor. Sin embargo, el 50 por ciento de los pacientes diabéticos que debutan con una úlcera va a morir en los próximos cinco años", ha apostillado.
En este sentido, la doctora del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, Rocío Merino, ha asegurado que todos los recursos que se empleen en la formación, educación y vigilancia del paciente son muy importantes para evitar que lleguen a fases tan avanzadas y, además, ahorrar costes a la Administración.
"Un 30 por ciento de las personas mayores de más de 60 años tiene diabetes y es una población frágil. Si les amputamos convertimos a esa familia en un drama. Además, hay que recordar que sólo un 30 por ciento de los amputados va a poder utilizar una prótesis para volver a caminar", ha apostillado, para señalar que estos pacientes suponen un "gran coste".
Por su parte, Vela ha recordado que la mayoría de estos diabéticos pierden la sensibilidad y cualquier traumatismo o roce del zapato les provoca una úlcera y, además, si "les falta riego y se les puede infectar", corren el riesgo "real" de pérdida de la extremidad.
Además, prosigue, son pacientes con una "muy mala" calidad de vida, al punto que un paciente con una úlcera activa tiene una "peor percepción" de calidad de vida que un paciente amputado, ya que si se le apunta, el paciente ve que se acabó el problema, de no ser así, siente que se le cronifica.
Por ello, Merino ha destacado la necesidad de que se establezca como sistema prioritario, a nivel de política sanitaria estatal, circuitos de derivación y unidades pie diabético, con equipos multidisciplinares interrelacionados, para que cuando los pacientes salgan del hospital "no caigan en un limbo en el que cuando haya una complicación no puedan volver".