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Más de 1.000 proyectos de ayuda a las personas no salen adelante por gente que no marca la casilla solidaria en la Renta

Un 30% de los contribuyentes no marca la casilla de Fines Sociales de la declaración de la renta, lo que se traduce en un millar de proyectos destinados a apoyar a personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad no reciben financiación y no salen adelante. Las ONG recuerdan que lo recaudado cuando no se marca la casilla va directamente a Hacienda, a disposición de políticas del Gobierno no necesariamente sociales.
Lo han explicado este lunes en un encuentro informativo representantes de las principales entidades que gestionan ese dinero, 232 millones de euros el último ejercicio, con proyectos para apoyar a gente como Vanesa Almaraz, una asturiana que tiene a su hija de 6 años hospitalizada a más de 500 kilómetros de casa y que gracias a la financiación de la casilla de fines sociales, cuenta con un piso en el que descansar durante los meses que ha de pasar pegada a la unidad de cuidados intensivos.
Su hija tiene una cardiopatía congénita y lleva sus seis años de vida entrando y saliendo del Hospital 12 de Octubre de Madrid, en el que ahora está ingresada desde noviembre. "Yo soy una ciudadana de a pie, tengo otra hija y tener un sitio donde descansar, eso es impagable", señala. Se refiere al piso que la Fundación Menudos Corazones mantiene a pocas calle del hospital para familias como ella, desplazadas de su comunidad autónoma durante largos periodos por la enfermedad del hijo.
Lo financian con el dinero que reciben gracias a los ciudadanos que marcan la casilla de fines sociales en su declaración de la renta, de donde también consiguen fondos para mantener al equipo de psicólogos que atiende a los familiares de estos niños en los cuatro hospitales de referencia en cardiología pediátrica de Madrid y en prácticamente los de toda España.
Almaraz dice que la alternativa es pagar un hotel durante siete meses, algo inasumible para muchísimas familias como la suya porque supone mantener dos hogares; o vivir en el hospital, con todo lo que ello implica. A la gente que no marca la casilla en su declaración sólo le manda un mensaje: "Que vivan conmigo unos días, que vean que es el alojamiento gratuito pero también el apoyo psicológico en el hospital. Llevo seis años de hospitales. Esto tiene un valor incalculable".
La presidenta de la Plataforma de ONG de Acción Social, Estrella Rodríguez, ha explicado que con los 232 millones de euros recaudados en el último ejercicio se han financiado 1.200 proyectos como el que beneficia a Vanesa Almaraz gestionados por 470 organizaciones, mientras que otras mil iniciativas dirigidas a apoyar a las personas "se han quedado sin valorar por falta de financiación".
"No es tanto por el dinero, que las ONG manejamos al final presupuestos más grandes, sino por lo que significa de coherencia social, de solidaridad y de equilibrio territorial", ha señalado Rodríguez, quien incide en que este "es el único de los impuestos que se sabe exactamente a dónde va".
Se refiere al equilibrio territorial porque, como ha defendido el presidente de la Plataforma del Tercer Sector de Acción Social, Luciano Poyato, las subvenciones que manejan las ONG con cargo a la casilla solidaria sirven para "corregir desequilibrios" de modo que no haya tantas diferencias en apoyo a la vulnerabilidad, lucha contra la exclusión o promoción social en función de la política que tenga el gobierno del lugar en el que se viva.
"El 0,7 de la casilla de fines sociales de la declaración de la Renta supone sólo el 0,2 por ciento de lo que el Estado transfiere a las comunidades autónomas. Es un porcentaje muy pequeño que va a compensar desequilibrios territoriales. Reequilibra las necesidades de las personas", ha destacaco.
Para el presidente de la EAPN-España, Carlos Susías; es además de solidaridad, una cuestión de coherencia social y de justicia. "Es el instrumento más cercano, el que menos nos cuesta pero el que más nos define en nuestro papel de corresponsabilidad y compromiso de ciudadanía", ha añadio Susías, para incidir en que estas ayudas "son de lo poco que ha quedado en promoción de las personas" ya que con la crisis, "todo ha tenido una orientación más asistencial".
Este sistema, que tiene casi 30 años de historia, pasó a mediados de la década pasada a convivir con la casilla de la Iglesia Católica, a la que el ciudadano puede elegir destinar el 0,7% de su contribución. En la actualidad un 16% de contribuyentes sólo marcan esta casilla porque, según estos expertos, persiste el desconocimiento: señalar las dos supone dar un 0,7% al sostenimiento de la Iglesia y otro 0,7% a los proyectos con fines sociales. Ni se reparte ni se aminora, multiplica.
Por eso, las organizaciones implicadas animan a marcar ambas opciones, recuerdan que de la casilla de Fines Sociales beben organizaciones de la Iglesia como Cáritas o Manos Unidas e inciden en que al ciudadano el gesto no le supone ningún coste. Más de 10,4 millones de personas marcan ya la casilla solidaria y pueden saber a dónde va el 0,7% de su contribución. La del resto, en palabras de Susías, "la decide Montoro".