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Casi 400 refugiados rescatados en la primera misión del 'Open Arms': "En su segunda vida este barco salva vidas"

Un total de 389 refugiados han sido rescatados en menos de dos semanas en el Mediterráneo Central, durante la primera misión de rescate y salvamento del 'Open Arms', un barco donado por el Grupo Ibaizabal a Pro Activa Open Arms. "El barco estaba en el fin de sus días como remolcador de altura, así que invertimos una cantidad importante de dinero para actualizarlo. En su segunda vida este barco salva vidas", ha señalado el fundador y director de la ONG, Óscar Camps.
En la misma línea, ha subrayado en una entrevista a Europa Press que se trata de un barco "antiguo", con 40 años, pero "muy sólido", con un motor "muy duro" y una potencia "impresionante".
"La primera misión ha ido bien, hemos puesto a prueba el barco y encima hemos llevado a casi 400 personas hasta Sicilia y ayudado a remolcar el barco de la ONG Sea-Watch que rompió motor y quedó a la deriva", ha explicado Camps, destacando que "parece un buen barco" porque ha respondido "bastante bien".
Igualmente, ha asegurado que en una misión de este barco, que cuesta "7.000 euros diarios", van 19 personas, entre los que se incluyen los profesionales mínimos para garantizar la seguridad y el funcionamiento del barco, el operativo de salvamento y de atención médica, y dos periodistas invitados por la ONG.
Cada misión dura quince días porque, según ha manifestado Camps, es "muy duro" estar en medio del mar "constantemente", a merced de una climatología que "a veces no es nada favorable". "En el Mediterráneo Central nuestra base es un buque nodriza en medio del mar, algo que hace todo más engorroso. Pero es a lo que hemos venido, a salvar vidas", ha defendido.
En el Mediterráneo Central, los refugiados tienen que hacer un trayecto de alrededor de 500 kilómetros, una distancia que, según ha afirmado Camps, "ninguna" de las embarcaciones en las que viajan está "capacitada" para recorrer.
"Las barcas neumáticas duran pocos días en el mar con condiciones favorables, pero si son desfavorables es muy posible que no aguanten ni 24. Se fijan muchísimo en la meteorología para tener alguna posibilidad de llegar a aguas internacionales", ha explicado.
LIBIA, UN "INFIERNO" DONDE SON "ESCLAVIZADOS"
Respecto a la situación en Libia, ha explicado que los refugiados son "esclavizados", son "vendidos en gran número" por los grupos mafiosos y que hay "mucha violencia en las calles". "En Libia matar a un negro no es ningún delito, su vida no vale apenas nada. Es un infierno y prefieren morir en el mar que quedarse allí", ha lamentado.
Además, ha resaltado que las mujeres, "tengan la edad que tengan", también tienen que "soportar la violencia sexual y la prostitución". "Absolutamente todas vienen violadas. Cuando llegan aquí puedes ver en sus cuerpos la violencia a la que han estado sometidas mientas han estado en Libia", ha criticado.
Concretamente, ha destacado que el porcentaje de mujeres que llegan es "alarmante" porque es "muy bajo" respecto al número de personas que salen de sus países, porque son "retenidas" y "utilizadas como esclavas sexuales".
"Los maridos en muchos casos mueren en el primer ataque violento hacia sus mujeres. Casi todas vienen solas con los niños y embarazadas de violaciones", ha explicado Camps, que también ha resaltado que "últimamente" llegan "más menores acompañados que hombres solos".
Por otro lado, ha afirmado que el billete que tienen que pagar los refugiados a las mafias "no es nada barato", y que para los sirios y egipcios es "mucho más caro". "Pagan entre 600 y 2.500 euros, dependiendo del grupo mafioso, del tipo de barco y de cuántos vayan en él. Hemos visto barcos de sirios con 20 personas y otros con 150 nigerianos que han estado 26 horas a la deriva, es macabro", ha comentado.
Por último, ha subrayado que "cualquier acción" que hacen está "muy coordinada" con la guardia costera italiana y les informan de "todos los pasos del rescate". "Nuestro objetivo es no dejar a nadie a la deriva en el mar", ha dicho.
35 VOLUNTARIOS ESPERANDO PARA AYUDAR
Por su parte, la ONG PROEM-AID de Sevilla, junto con Salvamento Marítimo Humanitario del País Vasco, ha puesto en marcha el proyecto 'Maydayterráneo' con el objetivo de realizar operaciones de rescate y salvamento de refugiados frente a las costas libias. "Nos falta la adquisición de un barco. Hay 35 voluntarios formados, más de la mitad bomberos, esperando con el cuchillo en la boca para que se les llame para incorporarnos al trabajo", ha señalado el presidente y fundador de PROEM-AID, José Antonio Reina.
El proyecto 'Maydayterráneo', según ha asegurado Reina en una entrevista concedida a Europa Press, tendrá un coste de "60.000 euros al mes". "Esperamos empezar la misión en septiembre como muy tarde, aunque nuestra intención era haber empezado hace dos meses. Ya vamos tarde", ha lamentado.
"Tenemos los medios, el personal y la estructura, pero nos falta el barco. Hay que juntar todas las fuerzas y todas las energías en este proyecto, que es donde está el problema", ha manifestado, al tiempo que ha destacado que cada misión, que "dura entre catorce y dieciocho días", requiere un "mínimo de quince personas".
En este sentido, ha afirmado que PROEM-AID no podría asumir de "forma independiente" un proyecto de las características de 'Maydayterráneo', porque los números económicos son "brutales" y los números de rescates en las costas de Libia son "alucinantes". "Van más de 1.600 personas ahogadas en 2017 y estos números bailan al alza porque se cuentan sólo los cuerpos que se encuentran", ha precisado.
"Yendo de la mano de Salvamento Marítimo Humanitario íbamos a ser capaces de buscar recursos y financiación para meternos en el Mediterráneo", ha explicado Reina, al tiempo que ha apuntado que ambas ONG han estado "andando de forma paralela" porque hacían "lo mismo", rescate y salvamento.
Los equipos de rescate estarán formados por dos equipos de tres personas, un equipo para cada RIB ("embarcación rápida de rescate"). En cada equipo irá un patrón y dos rescatadores, mientras el personal sanitario permanece en el barco nodriza esperando la llegada de los rescatados.