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El plasma de la serpiente pitón podría ayudar a mejorar la salud del corazón humano

Un nuevo estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Colorado en Boulder (EEUU), muestra que las grandes cantidades de ácidos grasos que circulan en el torrente sanguíneo de las pitones pueden promover el crecimiento saludable del corazón, resultados que pueden tener implicaciones para el tratamiento de las enfermedades del corazón humano. El documento ha sido publicado en la revista 'Science'.
El profesor Leslie Leinwand y su equipo de investigación encontraron un gran incremento en la cantidad de triglicéridos - el principal componente de las grasas y aceites naturales - en la sangre de pitones birmanas, un día después de comer. A pesar de la enorme cantidad de ácidos grasos en el torrente sanguíneo, no había evidencias de deposiciones de grasa en el corazón de la serpiente; además, los investigadores también registraron un aumento en la actividad de una enzima conocida por proteger al corazón del daño.
Después de identificar la composición química del plasma sanguíneo en las pitones, los investigadores inyectaron plasma a pitones en ayunas -o bien plasma de pitón, o bien una mezcla de ácidos grasos desarrollada para imitar al plasma. En ambos casos, las pitones mostraron indicadores de salud cardiaca. El equipo llevó experimentos un paso más allá, inyectando plasma de pitón, o la mezcla que lo imita, a ratones, con los mismos resultados.
"Hemos observado que una combinación de ácidos grasos puede beneficiar el crecimiento del corazón", afirma la doctora Cecilia Riquelme, autora principal del artículo, "ahora estamos tratando de comprender los mecanismos moleculares que subyacen al proceso, con la esperanza de que los resultados nos guíen hacia nuevas terapias para mejorar las condiciones de la enfermedad cardiaca en humanos".
Los tres ácidos grasos principales en el plasma de las pitones son el ácido mirístico, el ácido palmítico y el ácido palmitoleico. La enzima que mostró una mayor actividad en los corazones de las serpientes durante la alimentación, conocida como superóxido dismutasa, es un conocido cardio-protector para muchos organismos, incluidos los seres humanos.
Estudios anteriores han demostrado que los corazones de pitones birmanas pueden crecer en un 40 por ciento entre 24 y 72 horas después de una comida abundante, y que el metabolismo, inmediatamente después de ingerir la presa, se puede disparar hasta unas cuarenta veces.
Hay tipos buenos y malos de crecimiento del corazón, explica Leinwand, experto en enfermedades genéticas del corazón, incluida la miocardiopatía hipertrófica -la causa principal de muerte súbita en atletas jóvenes. Mientras que las enfermedades cardíacas pueden causar que el músculo del corazón humano se engrose, reduciendo así el tamaño de las cavidades del corazón, consiguiendo que tenga dificultades para bombear la sangre; por otro lado el agrandamiento del corazón debido al ejercicio es beneficioso.
El equipo de investigación utilizó una técnica, conocida como cromatografía de gases, para analizar el plasma de las pitones, en ayunas y tras haber comido, identificando una composición muy compleja de ácidos grasos circulantes con distintos patrones de abundancia a lo largo del proceso digestivo.
En los experimentos con ratones, los animales fueron conectados a "mini-bombas", que suministraron dosis bajas de la mezcla de ácidos grasos durante un período de una semana. No sólo los corazones de los ratones mostraron un crecimiento significativo en la mayor parte del corazón que bombea la sangre, sino que no hubo un aumento en la fibrosis del corazón.
"Es notable que los ácidos grasos identificados en el plasma de las pitones de plasma puedan estimular el crecimiento saludable del corazón en ratones", añade Harrison.