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Los sindicatos dicen que "evidentemente" hubo fallos en el protocolo y ven "aventurado" señalar un error humano

Dicen que la enfermera comunicó síntomas "al menos en 3 ocasiones" pero no se activó el protocolo por no superar los 38,6º
Los sindicatos con presencia en la Mesa Sectorial de Sanidad (CC.OO., UGT, AMYTS, CSIT UP, SATSE y USAE) han señalado este martes que "evidentemente" hubo fallos en el protocolo que se activó para tratar al misionero Manuel García Viejo, contagiado con el virus de ébola, y ven "aventurado" señalar un error humano.
Los sindicatos han explicado en rueda de prensa que la auxiliar de enfermería confirmada como contagiada por ébola comunicó en el Hospital La Paz que tenía síntomas del virus en "al menos tres ocasiones" pero que no se activó el protocolo debido a que su temperatura corporal no superaba los 38,6 grados.
"A lo mejor hay que cuestionarse el protocolo de esta enfermedad poco conocida y luego veremos por qué fue derivada a la atención primaria y a su hospital de referencia", ha argumentado el secretario general de AMYTS, Julián Ezquerra, en la rueda de prensa que ha compartido con los demás representantes sindicales.
Por eso han añadido que "evidentemente" se produjeron fallos en el protocolo y han afeado, a renglón seguido, que se haya "aventurado" por parte de las Administración que pudo tratarse de un error humano.
Las organizaciones sindicales han hecho una defensa cerrada de la auxiliar de enfermería de 44 años infectada con el virus del ébola explicando que cuenta con catorce años de experiencia a sus espaldas y que había trabajado en el Hospital Carlos III antes de su desmantelamiento, es decir, que tenía preparación patra trabajar con enfermedades infecciosas. La enfermera acudió voluntaria a tratar a los misioneros contagiados.
DOBLE LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
El contagio pasará ahora por una doble línea de investigación. La primera determinará dónde se pudo romper el protocolo y la segunda analizará todo lo acontecido desde que a la paciente se le prescribe tratamiento químico y se le dice que puede hacer "su vida normal" hasta que termina en el Hospital Universitario de Alcorcón seis días después.
Por otro lado, los sindicatos han manifestado que exigirán "responsabilidades políticas y de gestión" pero que ahora no pedirán dimisiones porque "antes de irse tienen que solucionar este caos". "No se pueden ir de rositas", ha afirmado el secretario general de AMYTS, Julián Ezquerra.