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"Era mi sueño. ¡Y voy a Río!"

Rami Anis nada desde los ocho años.  Ha disputado campeonatos mundiales, pero hace cuatro años los bombardeos le obligaron a huir de Siria y buscar refugio en Turquía.  Allí continuó entrenando, pero el Gobierno no le permitía competir, así que emprendió la peligrosa ruta de los Balcanes hasta llegar a Bélgica en octubre.
Karim Berbauen, esta histórica nadadora belga, se ha ocupado de su entrenamiento. El joven sirio se ejercita cinco horas al día para lograr la mejor marca.
Con su sonrisa incrédula y su estrecho círculo de amigos, ha logrado aparcar la pesadilla de la guerra y mirar hacia el futuro.
Y lo conseguirá con ese talante atleta y concienzudo que le lanza a hacer la entrevista en un idioma que todavía no domina.
Con este optimismo Rami se empapa de entusiasmo rumbo a los Juegos.