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La vida de Teresa después del ébola

Teresa Romero ha dado negativo en el segundo análisis que se le ha realizado sobre el ébola, por lo que se puede garantizar que la enfermera española ha superado el virus y está curada. Ahora, comienza para la auxiliar de enfermería el proceso de recuperación de los daños causados por el virus en su organismo. En las próximas horas, Teresa abandonará su habitación de aislamiento pero aún permanecerá ingresada entre dos semanas y un mes.

Las secuelas que pueden quedar en el organismo después de superar el ébola dependen de cada paciente y de cómo el virus haya afectado a su organismo. En el caso de Teresa Romero, "no está en su estado" previo al contagio, ya que "cualquier infección grave produce un daño en los pacientes" y la "recuperación lleva tiempo", según ha indicado el jefe de la unidad de enfermedades infecciosas del Carlos III, José Ramón Arribas.
Preguntados por qué secuelas puede tener la paciente, los médicos han señalando que "va mandando la evolución clínica" y cómo se va comportando con el paso de los días. Por eso, han explicado que van a seguir con la "vigilancia y el estudio", "para ir controlando y poniendo tratamiento si hiciera falta". No obstante, ha indicado que en cualquier enfermo, existe la posibilidad de que no quede ningún tipo de secuelas.
Inmunidad ante el virus
Lo primero que hay que remarcar es que el haber superado la enfermedad no es garantía total de que no se pueda volver a contraer. La gran diferencia en caso de un nuevo contagio es que esa persona ya tendría anticuerpos para combatir el virus, y por tanto mayores garantías para sobrevivir a él, aunque la inmunidad no está garantizada para siempre.
Una de las supervivientes, Nancy Writebol, comentó a la revista  'Science Magazine': "Los médicos del Emory no están seguros de cuánto tiempo puede durar mi inmunidad contra el virus. No ha sido estudiado".
Donación de sangre
En muchos casos a los supervivientes se les pide que donen su sangre para utilizarla como suero contra el ébola en favor de otros enfermos. De la sangre se aíslan los anticuerpos de los glóbulos rojos para crear el suero.
Pero este método no siempre funciona y además, para poder aplicarlo, se debe tener el mismo tipo de sangre, lo que en muchas ocasiones limita las personas capaces de recibirlo.
Kent Brantly, el médico estadounidense que superó el ébola, ha donado ya casi 4 litros de su sangre para su investigación y creación de suero, al igual que hizo la hermana Melgar.
Teresa Romero ya ha adelantado, a través del portavoz de la familia, que se va a mostrar "colaboradora" con el comité de expertos sobre una posible colaboración para investigar sobre la elaboración de suero y que se encuentra "muy agradecida" al trabajo del equipo médico y la atención de los médicos.
No son muchos los que logran sobrevivir al virus (en los países más afectados por el ébola, de 4.511 pacientes ingresados en hospitales de Médicos Sin Fronteras instalados en los países afectados, han sobrevivido 981 personas), por eso es tan importante la sangre de los que lo han logrado.
Muchas incógnitas sobre la enfermedad
Todavía hay muchos interrogantes entorno al virus, su cura y su evolución. Una de las investigaciones que se están llevando intenta averiguar por qué unas personas son inmunes a la enfermedad y otras tan vulnerables.
Según un estudio publicado en 2010 por la agencia de investigación francesa IRD, el 15,3% de la población de Gabón es inmune al ébola. Otros, como el caso de la hermana Paciencia Melgar, son capaces de vencer a la enfermedad por su cuenta, sin ayuda de fármacos. En la actualidad se están estudiando a todas estas personas para intentar desarrollar vacunas más eficientes.