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Estados Unidos no sabe qué hacer con su mayor colección de registros ambientales del Océano Antártico

Más de 23 kilómetros de tubos que transportan la 'suciedad' del Oceáno Antártico, recogida durante las primeras misiones al continente helado, buscan nuevo 'hogar'. Dichos tubos almacenan medio siglo de la historia geológica de la Antártida.
La Fundación Nacional de Ciencia (NSF) de Estados Unidos se está encargando del traslado de estos núcleos de sedimentos marinos que componen la mayor colección del mundo de los registros ambientales del el Océano Antártico. Desde 1963 habían permanecido en un edificio de la Universidad Estatal de Florida --conocido como Fondo de Investigación Geológica Marina--, pero el año pasado este centro renunció a mantenerlo en sus estanterías.
La NSF ha abierto un plazo, que termina el próximo 3 de agosto, para que se postulen aquellos que deseen albergar estos valiosos datos de investigación entre sus paredes.
"Este área de investigación no es una prioridad para la facultad actual", ha explicado Gary Ostrander, vicepresidente de investigación en la Universidad de Florida. A su juicio, "no tiene sentido seguir apoyando las instalaciones" que requiere esta colección y por la que la NSF contribuye con unos 280.000 dólares al año. El centro asegura que tiene que pagar por los gastos generales, tales como aire acondicionado, lo que suponen una alta cuantía, ya que el fondo es un edificio de 930 metros cuadrados.
La Fundación, según recoge 'Nature', ha explicado que se trata de una colección de gran valor que incluye núcleos que fueron recolectados hace medio siglo por el USS Eltanin, el primer buque de investigación de Estados Unidos. Del mismo modo, cuenta con el material reunido entre los años 2000 y 2010 por el programa internacional ANDRILL, que reveló la historia de la capa de hielo de la Antártida durante los últimos 17 millones de años.