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A los artistas no les gusta Spotify

Spotify, que afirma tener ya más de 7 millones de clientes y casi 300.000 suscriptores que pagan en torno a quince dólares por poder escuchar las canciones sin interrupción de anuncios, quiere tener en su catálogo 36 millones de canciones para fin de año.telecinco.es
Pese a que Spotify, el portal que permite escuchar música gratis en la Red tiene siete millones de clientes, sigue sin gustarle mucho a los músicos. Los artistas se quejan de que la rentabilidad es mínima y algunos grandes, como los Beatles y Bob Dylan han rechazado la inclusión de su obra en el catálogo del servicio, según publica 'The Independent'.
Como ejemplo de lo poco que ganan los músicos que cuelgan su música en Spotify, el periódico asegura que Lady Gaga, líder de las escuchas del portal, solo ganó el año pasado 167 dólares (122 euros) por un millón de usuarios que 'clicaron' su éxito 'Poker Face'.
Los expertos calculan que para que un artista llegue al salario mínimo de 1.160 dólares (851 euros) en EEUU, sus canciones tienen que escucharse 4,5 millones de veces en un solo mes.
La Academia Británica de Letristas, Compositores y Autores ha advertido del peligro de que los acuerdos secretos de la empresa van a imposibilitar que surja una nueva generación de talentos.
Según su presidente, Patrick Rackow, aunque muchos músicos apoyan el principio y los ideales de Spotify, cunde la preocupación entre los 2.000 miembros de la Academia.
 Los más insastifechos
El año pasado Bob Dylan sacó del servicio buena parte de su viejo catálogo y los Beatles han rechazado formar parte de Spotify.
"Habrá siempre cantantes/compositores que ganarán millones, pero lo preocupante es que para uno que comienza ahora, las perspectivas de ganarse la vida son más bien difíciles", afirmó Rackow.
El vicepresidente de Spotify, Paul Brown, que estuvo recientemente en una reunión de compositores en Londres en la que intentó disipar sus preocupaciones, dijo a The Independent que es necesario darle tiempo a su empresa para que crezca.
"Claro que habría que recompensar con justicia a los artistas por su trabajo y su fabulosa creatividad y espero que los ingresos que estamos generando lleguen a sus bolsillos, como tendría que ser", afirma Brown.
Según Jez Bell, directivo de la Performing Rights Society for Music, que se encarga del cobro de los derechos de autor de los letristas y compositores, el mínimo que fija la sociedad son 0.085 peniques (unos 0,95 euros) por canción difundida.
Spotify, por su parte, asegura que tiene siete millones de clientes y casi 300.000 suscriptores que pagan en torno a quince dólares por poder escuchar las canciones sin interrupción de anuncios, quiere tener en su catálogo 36 millones de canciones para fin de año, cuando se lanzará el servicio en Estados Unidos.
Spotify es un servicio que ofrece música fácil al usuario, que una vez que entra en el portal no tiene más que teclear el nombre de su artista favorito o el de un álbum para poder escucharlo gratuitamente aunque, eso sí, sin poder descargarlo.