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El difícil arte de la sencillez

Este afable finlandés trabajó durante una década para Nokia y fue uno de los responsables de convertir a este gigante en la marca de móviles preferida por los usuarios. Los sencillos menús, el tamaño de los aparatos, su funcionalidad, el poder manejarlos sólo con un dedo… son todas ideas de Lindholm y sus colaboradores. Su impacto en la industria ha sido tal que el periódico de mayor tirada de Finlandia lo apodó "el padrino de los usuarios de móviles".
Christian Lindholm aterrizó hace un par de años en Fjord, una agencia de diseño enfocada a las posibilidades de la tecnología móvil y la convergencia entre aparatos. La filosofía de esta firma -presente en Londres, Helsinki, Berlín, Nueva York y ahora en Madrid- es conseguir "la sencillez elegante", enfocarse en lo esencial. Cuando piensan en el diseño de un futuro artilugio, no dan un paso en el proceso sin preguntarse cuáles son las características más relevantes y cuáles las prescindibles, cómo simplificar el producto sin perder su elegancia.
“El diseño hace que las cosas funcionen . Si algo está bien diseñado, funciona”, dice Lindholm, para quien "lo sencillo es un beneficio universal y lo elegante trae un beneficio emocional". Cualquier aparato tiene que ser hermoso, cautivar al usuario sin complicarle la vida.
España necesita innovar
Y en eso se afanan. En la oficina de Madrid, trabajan fundamentalmente para Telefónica y han colaborado en otros pequeños proyectos para La Caixa. Su director, Andy Goodman, cree que España "es un mercado hambriento" de cambios, con grandes compañías que "son muy buenas llevando sus negocios, pero que no son tan buenas innovando". Según Goodman hay un poder establecido jerárquico y conservador, que impide que en las corporaciones surja la chispa de la creatividad empresarial.
El objetivo de una agencia como Fjord es cambiar este estado de cosas. Sus responsables piensan que para generar nuevos ingresos, "se necesita una cultura de la innovación", que cuestione lo establecido. Por eso, Goodman considera que es muy bueno que España siga abriéndose "a las influencias de fuera, a la diversidad cultural".
El control remoto de nuestra vida
Los dispositivos móviles inteligentes han dejado de ser teléfonos para convertirse en ordenadores de bolsillo, siempre conectados a Internet y con un mundo de aplicaciones tras ellos. "Hasta ahora estamos viendo lo que llamamos aplicaciones de primera generación, diseñadas por equipos pequeños, rápidamente y con poco presupuesto. Pero ahora estamos diseñando aplicaciones de segunda generación, mucho más funcionales, mejor diseñadas y que otorgan una mejor experiencia al usuario", dice Lindholm.
Esa será la base de los aparatos móviles del futuro, una nueva generación de artilugios que utilizaremos como el control remoto de nuestra vida digital. "El dispositivo estará mucho más alerta de la situación en la que nos encontremos: reaccionará según lo que hagamos, con quién estemos, dependiendo de la hora que sea o lo que hayamos hecho en el pasado", apunta este gurú del diseño tecnológico.
Cuenta Lindholm que nuestro comunicador móvil sabrá, por ejemplo, que tenemos que volar dentro de tres horas, se conectará con el aeropuerto para ver si saldrá con retraso y, si no, avisará a un taxi para que venga a recogernos allá donde estemos y nos lleve al aeropuerto. Así de sencillo, así de difícil.