Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El ordenador puede ser controlado con el cerebro

"El sistema es relativamente sencillo", explica otro de los científicos, José María Azorín. Por ejemplo, si el usuario quiere escribir en el ordenador lo que tiene que hacer es centrar su atención en las teclas del teclado virtual que aparece en la pantalla.

Tras producirse un número concreto de estímulos visuales, el software (al que el usuario está conectado mediante electrodos) analiza las señales EEG, siendo "capaz de determinar el carácter en el que se ha centrado la atención", añade Azorín.

Algo similar ocurre cuando se quiere mover el ratón. Cuando el interesado se centra en una dirección (de las que se le ofrecen en el monitor) el puntero se desplaza.

Adaptarse a las necesidades

Lo que pretende este grupo de investigadores con sus estudios es diseñar un sistema que pueda adaptarse a las necesidades concretas de cada persona, centrándose en aquellas que sufran discapacidades motoras o sensoriales.

Por esta razón, su objetivo "es priorizar el desarrollo de aplicaciones útiles: como avisar a los cuidadores, poder apagar o encender la luz, etc.", apunta Eduardo Fernández.

Los retos

Para empezar quieren mejorar la velocidad de escritura. "Para ello se pretende incorporar predictores de palabras, similares a los utilizados en telefonía móvil", explica Azorín.

El mismo investigador comenta que también pretenden pasar del empleo de señales EEG evocadas a las espontáneas. Es decir, que no sea necesario el estímulo externo (como los visuales) sino que sirva con aquellas que se generan voluntariamente, "como por ejemplo, pensar en un movimiento de la mano", concluye Azorín.