Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Antonio Recio solo puede decir una cosa: “Este edificio es gafe”

Él era un mayorista felizmente casado pero desde que vive en Montepinar, “mi imperio se ha ido a la mierda, mi mujer me ha engañado con el tonto del conserje y con la bollera mística. Y mi hijo se ha hecho gay, travesti”, ha declarado Antonio Recio. Pero para su mujer, cada uno recoge lo que siembra, y su marido ha sembrado mucha “hostilidad” entre los montepinarianos. Además el pescadero ha sido uno de los mejores presidentes y no tiene ni una placa con su nombre.