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Asesinos en serie

A menudo, el culpable de la muerte de una persona reincide. Emplea un 'modus operandi' concreto que repite en cada asesinato y que no suele responder a unas causas y motivos concretos. El placer de matar es el punto de partida. 'El puzzle blanco' analiza la actuación de dos asesinos en serie, el 'asesino de la baraja' y el 'estrangulador de Castellón'. El miércoles 13 de agosto, a partir de las 23:15 horas.
El estrangulador de Castellón
El asesino de la baraja
A la cuatro de la madrugada, en plena ciudad de Marbella, un hombre conducía fuera de sí. Corría el año 1996 y Sonia no sabía que se convertiría en la primera víctima del 'estrangulador de Castellón'. Entró en su coche sin oponer resistencia, porque al parecer le conocía de vista. Tras forcejear, el extraño la estranguló.
Pero esta no sería la primera víctima. Tres años de asesinatos se sucederían en Castellón, todos realizados por el mismo asesino en serie.
 
 
 
Su primera víctima fue Juan Francisco L.L, portero de una finca que apareció muerto de un disparo en la cabeza en enero de 2003. Si embargo no sería hasta el mes siguiente cuando la policía comenzara a ver en él a un asesino en serie. ¿La diferencia? Una carta, a modo de amuleto, que dejada cerca de las víctimas.
 
En marzo de 2003, un hombre de 26 años que esperaba en una parada de autobús, era asesinado. Con la ayuda de un naipe, el as de copas, el asesino de la baraja marcaba el inició de una lista de víctimas que tendrían algo en común: la ausencia de relación entre los muertos y la frialdad de los asesinatos. En total, al menos seis asesinatos que cometía con una pistola. Un excelente francotirador, que finalmente fue condenado a 142 años de prisión.