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Crews descubre quién cometió el delito por el que cumplió 12 años de condena

El amigo y socio de Charlie Crews apareció asesinado junto a su familia, todos murieron salvo su hija pequeña. Charlie fue inculpado y condenado a cadena perpetua pero a los 12 años la abogada Constance Griffiths pudo probar su inocencia. Tras su salida, su principal objetivo ha sido encontrar al verdadero culpable y autor del homicidio de sus amigos.
Ahora, Charlie ha conseguido resolver el enigma y, para ello, decidió volver a la cárcel para encontrar a su culpable. Allí, un recluso que le debía un favor presionó los botones oportunos para dar con el paradero de Killie Hollys, el principal sospechoso e informador de Jack Reese, el padre de la compañera de Charlie y también principal sospechoso.
Charlie no tardó mucho en encontrar al culpable ahora convertido en un aparentemente pacífico evangelizador. Fue el propio Killie Hollys el que llamó a Crews cuando este llegó a su casa y encontraba a la hija del evangelizador, gravemente herida. En ese momento, Charlie olvidó el zen y toda la rabia se acumuló en su cabeza, quería acabar con el evangelizador quien , a su vez, pretendía chantajearle.
Sin embargo, Crews lo amordazó y lo metió en el maletero de un coche. Muchos fueron los intentos para detenerle pero, finalmente, consiguió una confesión de Killie mientras la abogada Constance Griffiths era testigo telefónico de esta conversación.
La oficina al completo aplaudía a Charlie tras la detención. Sin embargo, aún quedan muchos enigmas por resolver. El próximo objetivo del detective es Jack Reese, padre de su compañera Dani. Él parece ser el culpable del robo al banco y el posterior blanqueo del dinero.