Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Javier Bardem, el que tira del carro en 'Las edades de Lulú' de Bigas Luna

Tengo un nieto que está muy preocupado. Dice que cuando juega a las chapas con sus amigos, en el momento de disparar, por lo que sea, por algo que hay dentro de él que no es capaz de hallar, no tiene confianza en si mismo y le da o muy fuerte y sale fuera o muy flojo y no adelanta a ninguna chapa rival.
Este problema no es exclusivo de mi nieto. Aquí, en el hogar del jubilado donde resido, tengo un compañero que le pasa lo mismo cuando juega a la petanca. Es un lanzador excelente, pero en los momentos cruciales, siente una opresión en el pecho, le tiembla la mano y manda la bola donde Cristo perdió las alpargatas.
La solución a estos problemas también la podemos encontrar en la colección de escenas eróticas que estamos reuniendo este verano. Concretamente, en la de Javier Bardem, Francesca Neri y dos personas más sin identificar de 'Las edades de Lulú', adaptación cinematográfica del exitoso título homónimo de Almudena Grandes en toda Europa.
El episodio, que es un 'trenecito' en el que uno penetra a otro y así sucesivamente, un joven, por lo que sea, que no viene al caso, no se siente seguro, firme y enhiesto como hay que estar para hacer gozar a una mujer. Pero no se amilana. No lo hace porque tiene al lado a Bardem, un hombre vigoroso, seguro de sí mismo, carismático y sobre todo fuerte de cuerpo y corazón. Javier Bardem le dice al oído todo lo que tiene que hacer, le insufla ánimos con dulces susurros cuando duda y le espolea con expresiones groseras cuando acierta.
Esto es, le motiva como Dios manda. Y qué quiere decir esto. Pues que hay personas muy talentosas, muy buenas, que por sí solas no pueden desarrollar todas sus habilidades. Son gentes que necesitan un líder, un equipo. En resumen: sólo no puedes, con amigos sí.
Y en un segundo plano ¿querrá decir que los que fallabais mucho jugando a las carreras ciclistas de chapas es que, en realidad, lo que ocurría es que sois homosexuales sin saberlo? Muy posiblemente.
¡Balboa! ¿Cómo que no puedes? No existe el no puedes, esa frase no existe.
 
Paso inexorable del tiempo: Cuando la protagonista está trabajando en sus cosas, el director, Bigas Luna, quiere mostrar que se está excitando haciendo sonar en off la música que ponen en los sex-shops. Esa música es ¡¡heavy metal!!
Dato cinéfilo: Bigas Luna ha dedicado la práctica totalidad de su obra al erotismo. En esta película en la que el argumento se construye encadenando escenas subidas de tono le compararon con el erotómano empedernido italiano Tinto Brass, autor de Los burdeles de Páprika o Calígula, entre otras.
Nota al margen: Las edades de Lulú fue una película polémica desde antes de empezar a rodarse. Todo porque quien iba a ser la protagonista, Ángela Molina, se negó a participar en la película. Dijo: "Cuando hemos comenzado los ensayos, notaba que la película se convertía en un muestrario de sueños eróticos de una mujer llevados a la práctica y, vamos, en una película porno". Su sustituta, la italiana Francesca Neri, replicó: "Yo en esta película lo veo todo normal, porque se cuentan cosas que han pasado a todas la chicas y pueden ser estimulantes. Yo creo que todo es una cuestión de sensibilidad generacional".
 
Las edades de Lulú
AÑO: 1990 
DURACIÓN: 101 min.  
DIRECTOR: Bigas Luna
GUIÓN: Almudena Grandes & Bigas Luna (Novela: Almudena Grandes)
MÚSICA: Carlos Segarra
FOTOGRAFÍA: Fernando Arribas
REPARTO: Francesca Neri, Óscar Ladoire, Javier Bardem, Fernando Guillén Cuervo, María Barranco, Pilar Bardem, Rosana Pastor, Juan Graell
PRODUCTORA: Iberoamericana Films / Apricot Films