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Sebastián, África y Ana, primeros acusados de ser 'El Topo'

Cada semana se repetirá la misma dinámica. Tres acusados, tres caminos para serlo, tres test y diez preguntas sobre 'El Topo'. Altura, número de pie, si es chica o chico... de todo se puede preguntar en ese cuestionario, que será clave para saber lo que cada cual va averiguando sobre el protagonista en cuestión y para devolver a su casa a quien menos acierte. 
Sebastián, primer expulsado
En esta ocasión ha sido Sebastián, el argentino asentado en Barcelona, quien ha tenido que hacer las maletas para volver a la ciudad Condal. La semana próxima estará en la segunda gala comentando con los invitados sus impresiones sobre el concurso, para lo que deberá 'sufrir' dos vuelos de unas treinta horas (uno de ida y otra de vuelta) en menos de cuatro días, con el consiguiente 'jet lag'.
El público ha sido el encargado de mandarle directito al test , algo que ha supuesto una sorpresa para propios y extraños, ya que el joven había pasado bastante desapercibido hasta el momento. Como todo puede pasar, quizás justo sea por ese intento de no sobresalir por lo que la gente, desde su casa, ha sospechado de él. Eso es precisamente el secreto del formato: Todo puede ser y también lo contrario.
África y Ana se salvan in extremis
Por otro lado, África ha resultado acusada por sus compañeros. Cada uno de ellos ha clavado una lanza delante de quién creían 'El Topo' (y ha dicho en alto sus motivos) y la empresario malagueña ha sido la que más ha acumulado, lo que ha propiciado además un rifirrafe con César, al que ha acusado de 'tratar como seres débiles a las mujeres'.
La tercera acusada ha sido Ana. Ya sembró dudas en el primer reto del botín, en el que el grupo debió subir atado por las muñecas las escaleras del Sky Tower de Sidney para llegar al encuentro de Emilio Pineda. En la prueba sufrió un desmayo, que nadie ha sabido aclarar si fue real o simulado, pero el grupo consiguió aún así los 10.000 euros en juego.
Pero ese no fue el motivo por el que resultó acusada. En el reto individual quedó la última y, del mismo modo que el primero consigue la inmunidad (el musculado César), el más lento en pasar arrastrándose el circuito (con hilos de 8000 voltios que se activaban con el roce) pasa automáticamente a hacer el test final. Ana se ha salvado de ser expulsada en el último momento pero no se ser coronada desde ya como la rival más débil.