Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El mayor atraco de la historia de la ciudad de Barcelona

El 23 de mayo de 1981, a las 9.10h de la mañana, una banda de 11 hombres encapuchados armados con pistolas y una metralleta entran disparando al techo del vestíbulo principal del Banco Central de Barcelona. Se cumplen tres meses del golpe de estado del 23F y en este momento hay 263 personas en el edificio entre trabajadores y clientes.
Los periódicos explican que los atracadores son 'ultras de derecha' y que quieren liberar a Tejero. El número uno del atraco es Juan José Martínez Gómez, alias 'el Rubio', un delincuente con pasado anarquista que tienen engañada a toda España. 'Poseía el carisma que le hacía líder de un determinado grupo', afirma José María Cánovas, abogado de 'El Rubio'.
A las 11.30, el 'jefe' de la  operación dispara a uno de los rehenes para que le tomen en serio. Sin embargo, no quería hacer causar heridas de gravedad a ninguno de los que allí se encontraban y, antes de disparar, pide que le lleven una ambulancia a la puerta del Banco y apunta a la pierna de la víctima, Ricardo Martínez. 'Me mira, vuelve a observar para a tras y me dice: tú te estás quieto, ahora junta las piernas. No te muevas. Y en esos momentos veo que carga y me dispara. Sabía exactamente dónde tenía que disparar', añade Ricardo.
Al cabo de una hora empiezan a liberar a los primeros rehenes. Según los atracadores fueron liberando a los rehenes que se encontraban mal físicamente (mareos, lipotimias, ataques de histeria, etc). Tras esto, los delincuentes se preparan para un posible ataque policial y ponen a los prisioneros como escudos. Además, tienen a un grupo de personas picando en los sótanos del Banco para hacer un túnel que les lleve a las cloacas de la ciudad, y una vez allí, fugarse. Pero lo que no saben es que los sótanos son de piedra maciza y que es imposible socavarlos.
La comunicación entre el gabinete de crisis de gobierno y los atracadores se rompe y es entonces cuando una tanqueta de la guardia civil se para delante del banco y les da un ultimátum: 'Vuestro intento a fallado, o salís como unos equivocados, o lo hacéis como unos criminales'
Tras 36 horas de secuestro, el sábado 25 de mayo los atracadores suben a la azotea del Banco Central para comprobar que ningún policía ha accedido al edificio. Los agentes de asalto de los Geox toman el edificio y en una hora liberan a todos los rehenes. A los que están en la azotea los sacan a través de la terraza del edificio de al lado. A las 9.15 termina todo, ningún rehén sufre heridas y solo consigue escapar un atracador. Ha finalizado el mayor atraco de la historia de la ciudad de Barcelona.