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El working police

Las vacaciones navideñas no han calmado los ánimos en la revista y parece que Diego ha vuelto con las pilas cargadas y con ganas de guerra. El despótico director de Bulevar 21, no demasiado contento con el rendimiento de los trabajadores ha considerado que sería una gran idea realizar un estudio de la productividad de cada uno de los trabajadores de la empresa y les pide  a Guti y Elena que hagan un informe.
Conociendo a Diego y sabiendo que es un hombre retorcido, el director de recursos humanos y su secretaria se alarman al creer que este informe conllevará el despidos de algunos de sus compañeros.Para evitar el despido masivo y arbitrario, Guti y Elena deciden exagerar las aptitudes de sus compañeros y evitar así males mayores.
Bea, que aún desconoce que la carta ganadora del concurso la ha escrito su ex y  convencida de las aptitudes literarias del Anguila, le ofrece una colaboración fija en la revista. Asustado por la propuesta de Bea, el Anguila acude a Nacho que no está pasando por su mejor momento, ya que acaba de descubrir que Bea y Caye han rehecho sus vidas y ha vuelto a discutir con su padre. El ex director de  Bulevar pide a su amigo presidiario que no descubra la verdad y guarde silencio sobre la autoría de la carta de amor que ganó el concurso.
El Anguila no puede con la presión que supone el colaborar en la revista y decide confesar a Bea que el autor de la carta de amor no es él sino Álvaro. Bea se siente decepcionada ante la noticia pero decide no contárselo a Nacho por miedo a estropear el momento tan dulce que están viviendo. Con quien si decide hablar es con Álvaro. La situación se vuelve un poco tensa y se produce una nueva discusión entre ambos. Álvaro, dolido por la relación que su ex mantiene con Nacho, la miente y la dice que la carta no la escribió pensando en ella.
Mientras, la relación entre Cayetana y Jota va viento en popa. La pareja ya se han ido a vivir juntos, pero no todo es tan bonito como parece porque la joven no está acostumbrada a vivir en un piso de dimensiones tan reducidas.
Por su parte, Diego continúa con su intención de controlar a la plantilla y decide instalar un working police en los ordenadores para saber el tiempo que no están trabajando sus empleados y descubrir en que páginas de internet navegan sus trabajadores. Esta decisión, traerá de cabeza a más de un empleado.    
El orgulloso Álvaro, dolido al descubrir que su carta motivó que su amada corriese a los brazos de otro hombre, decide engañar a la directora adjunta de Bulevar sobre los verdaderos sentimientos que le hicieron escribir la misiva.
El ex director de la revista le dice que la escribió pensando en sus otras conquistas y le asegura que es una vanidosa por pensar que aquellas líneas van dirigidas a ella y que nacieron de los sentimientos qeu aún perviven en su corazón.
Habiendo descubierto la verdad sobre la autoría de la epístola, Bea se ve obligada a contar a Nacho que el premio se entregó a la persona equivocada. Sin embargo, no le confiesa que sabe eralmente quien es el autor de la carta y mantiene el secreto para salvaguardar su relación con el abogado. A pesar de todo, su chico descubre la verdad gracias a una indiscrección de Santi. Esto provoca la primera crisis de la pareja.
Mientras tanto, Jota intenta complacer a Cayetana y comienza a buscar un piso más grande para satisfacer los deseos de su novia, que continúa sin adaptarse a las modestas dimensiones de su nuevo nido de amor.
El problema para el mensajero es que ninguno agrada a la Directora de Contenidos. Decide entonces encargarse ella misma del asunto y contratar a un agente inmobiliario qeu encuentre un piso acorde con sus gustos.
Por su parte, Francisco es citado para declarar en el caso Aguilar, en el qeu probablemente será imputado. Álvaro decide hacer todo lo posible para ayudar a su padre por lo que acude a casa de Nacho. Aunque conoce la relación entre el abogado y Bea, su sorpresa será mayúscula al encontrarse a su amada semidesnuda en casa del abogado.
Después de encontrar a su amada en casa de Nacho con un simple albornoz y aunque no quiere reconocerlo, Álvaro ha sufrido un duro golpe. Sin embargo, lejos de darse por vencido y reconocer que Bea ha rehecho su vida y es feliz, el ex director de Bulevar se comporta como un niño enrrabietado y trata de molestar a la pareja con comentarios incómodos.
Por su parte, Cayetana ha encontrado el piso de sus sueños y trata de convencer a Jota para alquilarle y mudarse a su nuevo nido de amor. A pesar de que el mensajero haría cualquier cosa por complacer a su chica, el joven se muestra inflexible ante el nuevo capricho de su novia y se niega a alquilar el piso.
Cayetana, muy disgustada por la reacción de su chico, busca consuelo en sus inseparables amigos: Richard y Bárbara, que aprovechan la ocasión para continuar su cruzada contra el mensajero y convencen a Caye para que no renuncie a la idea de hacerse con esa casa.
Por otro lado, el ambiente en Bulevar sigue enrarecido por la decisión de Diego de controlar el rendimiento de la plantilla. El director de Bulevar 21, que parece que no tiene suficiente con el working police, decide cerrar la cafetería de la revista y despedir a Marga. La sindicalista acude a contarle el problema a su fiel amiga Elena, quien toma las riendas del asunto y confía en Guti para que haga entrar en razón al director.
Asustado por la amenaza de Diego y en un intento desesperado por ocultar a Álvaro que el director de Bulevar es su hermano, a Francisco no le queda más remedio que aceptar la propuesta de Diego: o su paquete accionarial o él mismo le contara a Álvaro el gran secreto de su padre.
El ex director de Bulevar no entiende el cambio de actitud tan radical en su padre y le intenta convencer que su decisión llevaría a la revista a un precipicio al otorgar a Diego  el control total y permitirle hacer y deshacer a su antojo. Atado de pies y manos por el miedo a que se descubra la verdad, Francisco no da marcha atrás en su decisión lo que provoca una discusión entre padre e hijo que termina con la exigencia de Álvaro de ser él quien se quede con las acciones.
Por su parte, Jota y Caye continúan viviendo en una crisis constante. La directora de contenidos, molesta por la negativa de Jota a alquilar un piso acorde con su nivel de vida, trata de convertirle en el novio ideal. Sin embargo, Jota fiel a sus principios y orgulloso de ser quien es, decide abrir un taller mecánico y convertirse en su propio jefe.  La decisión pilla por sorpresa a Caye, intenta convencerle de que no es lo más adecuado y a espaldas de Jota decide apuntarle a un curso de promoción que se ha convocado en la revista.
El ambiente en Bulevar está enrarecido. Diego ha cumplido su promesa y ha despedido a Marga. Gutiérrez se siente culpable por no haber podido evitarlo y pide a Nacho que le ayude. El eficiente abogado estudia el caso con detenimiento y le habla de un resquicio legal al que agarrarse para evitar el cierre definitivo de la cafetería de Bulevar.