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BMW M6 cabrio, con 560 CV

Procede del departamento Motorsport de BMW y tiene tal grado tecnológico que es capaz de pasar por un deportivo tranquilo para convertirse con sólo pulsar un botón, en el automóvil más agresivo que podáis imaginar: así hemos probado el M6 cabrio.

Y es que en el mercado existen coches potentes, coches muy potentes y luego está el BMW M6. Además, en esta variante a cielo abierto se disfruta mucho más del bramido del motor y de la capacidad de aceleración. Así es un coche que ya está disponible desde 158.000 euros.

La ya espectacular línea del Serie 6, se ha vuelto mucho más agresiva en la variante M. Las llantas son de nuevo diseño, los faldones presumen de grandes entradas de aire, y los cuatro tubos de escape no dejan lugar a dudas, estamos sentados en un superdeportivo. Además, también monta un equipo de frenos sobredimensionado, que aguanta un trato intensivo, y que ha mejorado enormemente su funcionamiento con respecto a los últimos M.

El interior es amplio y cómodo, y está completamente forrado en cuero, aluminio y fibra de carbono. Su diseño rebosa elegancia y deportividad a partes iguales con un cuadro enfocado hacia el conductor, y un volante exclusivo para esta versión. En definitiva, un puesto de conducción perfecto.

En el volante, encontramos los botones M1 y M2, cada uno completamente ajustable, y que Marcos no dudó en configurar en la posición más radical posible. Un sistema muy rápido que nos permite pasar de una conducción suave y eficiente, a otra hiperdeportiva y nada intrusiva.

Con todos los controles desactivados, el M6 es un toro desbocado. La entrada a curva deja la trasera algo descolgada para poder dibujar la salida a base de gas. Eso sí, hay que estar muy seguro de lo que se hace, porque este coche es capaz de ponerse de costado en cualquier momento.

Pero lo más impresionante del M6 es su motor: el más potente que ha fabricado BMW en su historia, y esto se dice pronto porque al V8 de 4,4 litros han acoplado 2 turbos para rendir unos espeluznantes 560 CV. Y lo mejor de todo, entrega todo su par desde sólo 1.500 rpm.

Con semejante propulsor es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h limitados electrónicamente. Eso sí, si no fuese por esta limitación, el Súper GT de BMW superaría sin problemas los 320 km/h.

Esto es lo que ofrece BMW a quienes buscan una máquina rápida de verdad. Algo parecido a viajar en primera clase con el cielo por techo.