Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Quinta generación del Audi A4

Por todos es sabido que el segmento de las berlinas medias no pasa por su mejor momento. Pero por otra parte es un campo de batalla en el que todas las marcas quieren dejar la huella de su buen hacer.

Y en el caso de las marcas premium esta premisa se refuerza aún más. Por eso Audi con la quinta generación de su A4 ha querido ofrecernos un producto de absoluta calidad y que mejora a su antecesor.

La firma de los cuatro aros ha hecho un coche cómodo al que, según sea el poderío de nuestra cartera, se puede dotar de un gran nivel tecnológico y de confort.

Nuestra unidad de pruebas equipaba el motor de gasolina 2.0 TFSI con 190 cv. Y de lo primero que nos dimos cuenta al arrancar fue del perfecto aislamiento acústico conseguido por Audi. Y es que en su interior no se oye nada.

Analizando la parte técnica nos encontramos con un motor muy suave de reacciones pero que puede ofrecernos algo de mordiente si estiramos las marchas. Una mecánica que puede ser una buena opción para quién no haga excesivos kilómetros y prefiera el tacto exquisito de un gasolina. Además, su consumo medio está un par de litros por encima de los 5,1 que homologa el fabricante.

Pero es interesante que sepamos que esta variante gasolina de 190cv del A4 se diseñó para conseguir el mínimo consumo. Por ello los desarrollos del cambio automático S-tronic, el ajuste de la suspensión y el tipo de neumáticos están pensados para bajar al máximo el gasto de carburante. Eso sí, para el que quiera un 2.0TFSI respirando a pleno pulmón tiene una versión con 252cv.

Pero que nadie piense que este A4 es un coche solo enfocado a la eficiencia. En Ingolstad ha sabido dotar a su coche de un modo de conducción dinamyc para disfrutar de nuestro tramo de curvas favorito. Para ello resulta de gran ayuda su control de par selectivo para cada rueda que frena ligeramente la rueda motriz interior en la curva para evitar deslizamientos.

Si a esto le sumamos unos frenos que cumplen y una dirección electromecánica tenemos una berlina que parece ir sobre raíles.

Por fuera la imagen es muy sobria, con líneas suaves que forman un diseño poco novedoso y conservador. Aunque nada más verlo te das cuenta que estás ante un coche moderno y sólido de 4,7 metros.

Por otra parte cuando abrimos la puerta nos encontramos con un habitáculo perfectamente rematado y de calidad que está a la altura, si no por encima, de cualquiera de las alternativas premium del mercado.

El apartado tecnológico está en manos del Audi Virtual Cockpit que aporta una instrumentación totalmente digital y que va acompañado de una pantalla en la consola central que se maneja desde una ruleta situada entre los asientos.

El coche que estáis viendo con el acabado design edition incluye de serie climatizador tri-zona, llantas de 17 pulgadas específicas, paquete de iluminación interior, reposabrazos confort, molduras interiores en aluminio y marcos cromados de las ventanillas y con todo ello se va a un precio de 37.700 euros. Pero ya se sabe: el que algo quiere, algo le cuesta.