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Las campañas más originales de Red Bull en la Fórmula 1

La marca austriaca compró la maltrecha estructura del equipo oficial Jaguar y desde entonces, sus coches han evolucionado a pasos agigantados. A lo largo de estos años han logrado subir al podio en varias ocasiones. Pero lo mas destacdo de este equipo no son la carreras sino sus increibles exhibiciones.
La última invención de la marca del toro fue un particular encierro con motivo de las fiestas de San Fermín. Fue en Pamplona delante de 400 mozos que se atrevieron a correr delante de un RBR pilotado por David Coulthard y un Toro Rosso conducido por Sebastian Bourdaix
La velocidad media de los coches no superó los 55 km/h., es decir, que no pasaron de primera velocidad. El mapa motor  que llevaba el monoplaza para esta ocasión era el más conservador y por supuesto, la altura del coche se elevo al máximo; más incluso que en el circuito de Mónaco.
Luego, en la plaza de toros, 10.000 espectadores disfrutaron con las aceleraciones y donuts realizados por los pilotos del equipo. Un montaje sorprendente pero que no es nuevo para los integrantes de este peculiar “circo mediatico”.
Hace dos años, David Coulthard se enfrentó en un duelo muy particular a una avioneta en el circuito de Silverstone. Pista que durante la segunda guerra mundial fue un aeródromo militar. En esta “batalla” se trataba de que los dos vehiculos diesen  un vuelta completa al trazado inglés.
También la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid fue escenario de otra exhibición de Toro Rosso. El coso estaba preparado para los saltos de los pilotos del freestyler pero esto no impidió que el monoplaza rodara por el albero.
Pero sin duda, una de las más espectaculares fue la realizada por Robert Doorborns, que batió el record de velocidad en una autopista holandesa despùés de alcanzar una velocidad máxima de 326 km/h.
Ahora, esta empresa está pensando otras formas para buscar el espectáculo, aunque en el fondo y a pesar de que intenten sorprender a todo el mundo  lo más rentable es subir a lo más alto del podio. Aunque eso, hoy por hoy, es simple y llanamente un sueño.