Volkswagen releva al presidente de Seat en pleno proceso de asignación del Q3

EFE 11/03/2009 15:50

Schmitt, de 62 años, dejará el cargo "por cuestiones personales", aunque a partir de septiembre asumirá nuevas responsabilidades en el consorcio alemán.

Su lugar en Seat lo ocupará James Muir, británico de 50 años, especialista en mercadotecnia y hasta hace poco primer ejecutivo del fabricante de automóviles japonés Mazda en Europa.

El inesperado anuncio de Volkswagen se ha producido tan sólo un día después de que la multinacional alemana decidiera, en una reunión en Barcelona, aplazar la posible adjudicación del nuevo todocamino de Audi, el Q3, a la fábrica de Martorell (Barcelona) debido a las diferencias entre los sindicatos respecto a la necesidad de aplicar la congelación salarial.

La dirección de Seat aseguró hoy al comité de empresa que la decisión de sustituir a Schmitt, quien en los últimos años ha padecido diversos problemas de salud, estaba tomada desde hacía tiempo y que nada tiene que ver con la determinación de qué planta del grupo producirá el Q3, según fuentes sindicales.

El anuncio, no obstante, ha generado "sorpresa" y "cierta incertidumbre" entre la plantilla de Seat, que teme que la factoría catalana quede ahora en una posición "de debilidad" frente a las otras del grupo que optan a producir el futuro modelo de Audi, como la de Bratislava (Eslovaquia) o la de Gyor (Hungría).

Schmitt, que asumió la presidencia de la automovilística a finales de 2006, en sustitución del también alemán Andreas Schleef, ha logrado en estos dos años y medio "notables avances en producción y fabricación" en Seat, tal y como ha destacado Volkswagen en un comunicado.

Seat ha conseguido bajo su mandato la fabricación de la nueva berlina Exeo, que se acaba de empezar a comercializar, y se ha situado entre las plantas más competitivas del grupo alemán de cara a asumir la producción del Q3.

El presidente del comité de empresa, Matías Carnero (UGT), se ha mostrado convencido de que el relevo de Schmitt no afectará a la "candidatura" de Seat en este proceso, ya que Schmitt seguirá al frente de Seat durante los próximos seis meses y será el encargado de defender ante VW la idoneidad de la planta catalana para ensamblar el Q3.

Los sindicatos de Seat esperan que el futuro presidente, James Muir, "luche por Seat" y ayude a la compañía a introducirse en nuevos mercados y lanzar nuevos productos.

Muir, que estudió Marketing internacional europeo y es un reconocido conocedor de la industria automovilística, comenzó su carrera en el área de planificación de Ford UK (Reino Unido), donde desempeñó funciones de responsabilidad entre 1994 y mediados de 2001, finalmente, como director de los servicios de Mercadotecnia.

En 2003 asumió la responsabilidad del área Comercial en Mazda Europa y en 2005 fue nombrado presidente de la filial europea del grupo nipón.

Fuentes sindicales han indicado a Efe que Muir es un gran experto en ventas, que "es lo que necesita Seat", y puede aportar a la compañía "una política comercial diferente" y necesaria en el contexto de crisis actual.

Desde el comité de empresa, no obstante, se ha criticado la excesiva rotación de presidentes en Seat.

Carnero ha asegurado que la compañía "sigue teniendo una asignatura pendiente en el tema de la continuidad de los presidentes", pues sólo en la última década han pasado por la empresa más de cinco máximos ejecutivos.

Esta "falta de continuidad", ha señalado Carnero, perjudica no sólo a la marcha de la empresa, sino que impide que se cree un vínculo de mayor confianza entre la plantilla y la dirección de la compañía.

Matías Carnero ha subrayado, en cualquier caso, que Volkswagen ha tomado ahora la decisión de sustituir a Schmitt y "hay que respetarla".

El presidente del comité ejecutivo de Volkswagen, Martin Winterkorn, ha agradecido a Schmitt su "exitosa labor" y ha subrayado: "Erich Schmitt ha llevado a Seat claramente hacia adelante".