La OTAN y la ONU lamentan la muerte del fotoperiodista David Gilkey y de su intérprete, Zabihulá Tamana

EUROPA PRESS 07/06/2016 03:36

"La misión 'Apoyo Decidido' expresa sus sentidas condolencias a la familia, amigos y colegas de David Gilkey y Zabihulá Tamana", ha indicado la misión de la OTAN a través de un comunicado.

En el mismo, el comandante de la operación, John W. Nicholson, ha destacado que "los esfuerzos de los periodistas profesionales como ellos en nombre del pueblo afgano y las audiencias internacionales son parte fundamental a la hora de crear paz y estabilidad en esta región".

"David y Zabihulá, en particular, pasaron años en Afganistán trabajando de forma incansable para contar la historia del pueblo afgano", ha agregado, según ha informado la agencia afgana de noticias Jaama Press.

Por su parte, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) ha expresado a través de su cuenta oficial en la red social Twitter sus "sentidas condolencias a la familia y amigos de Zabihulá Tamana y David Gilkey".

Gilkey y Tamana murieron tras una emboscada de los talibán justo después de haberse unido a las tropas afganas en la provincia de Helmand, una de las zonas más inestables del país.

El equipo llevaba una carta del ministro de Defensa afgano en la que pedía a las tropas que escoltaran a los periodistas a la ciudad de Marjah, a 30 kilómetros de distancia.

En el trayecto, un obús alcanzó el vehículo 'Humvee' en el que iban Gilkey y Tamana provocando un fuego que causó la muerte de ambos. Otros dos periodistas del equipo de NPR que iban en otro vehículo salieron ilesos.

Gilkey era un fotoperiodista experimentado que había informado en las guerras de Afganistán e Irak, así como el conflicto en la Franja de Gaza, el fin del Apartheid en Sudáfrica, el terremoto en Haití, la hambruna en Somalia y el brote de ébola en Liberia. Además, era considerado uno de los mejores fotoperiodistas del mundo y había recibido diversos premios como el George Polk en 2010 y un Emmy en 2007.

Por otro lado, Tamana, casado y padre de tres hijos, era un periodista afgano que trabajaba como intérprete para diversos medios como la agencia china Xinhua y la agencia turca Anadolu.

Las tropas afganas recuperaron los cuerpos de los fallecidos y los llevaron al Campamento Shorab. Más tarde, helicópteros del modelo CH-47 los transportaron hasta el aeródromo de Kandahar.