¿Quién es quién en el caso Asunta? De los padres a los abogados, los testigos, el fiscal y el juez

Este viernes se estrena 'El caso Asunta', la serie de Netflix que, desde la ficción, narra el asesinato de Asunta Yong Fang (Asunta Basterra Porto) a manos de sus padres adoptivos, la abogada Rosario Porto Ortega y el periodista Alfonso Basterra Camporro. Se trata de uno de los crímenes más atroces y mediáticos de la historia de la crónica negra en España. El caso incluso se estudia en las facultades de Derecho y Criminología.

El pasado 21 de septiembre, como recordamos en Informativos Telecinco, se cumplieron 10 años del crimen, ocurrido en 2013, cuya investigación se denominó 'Operación Nenufar'. Según la sentencia, Asunta, que vivía con sus padres adoptivos en Santiago de Compostela -Rosario y Alfonso estaban separados, vivían en diferentes domicilios-, fue asesinada en la casa de verano de su madre en Montouto, a las afueras de la capital gallega, y fue hallada sin vida en una pista forestal de Teo, donde siguen recordando a aquella niña talentosa llegada de China con un altar. Recordamos a las personas envueltas en el caso.

Las principales figuras del caso Asunta:

Asunta Yong Fang (Asunta Basterra Porto)

La víctima. Asunta Yong Fang (Asunta Basterra Porto), nacida en China, fue adoptada en el año 2001, con apenas un año, por el matrimonio conformado por Rosario Porto Ortega y Alfonso Basterra Camorro, quienes acabaron asesinándola de forma premeditada 12 años después, el 21 de septiembre de 2013. Los que la recuerdan hablan de una joven que destacaba en numerosas disciplinas, como el baile o el piano, entre otras. Un talento puro que transmitía alegría y siempre se mostraba natural y espontánea, así como curiosa.

Las autoridades concluyeron que fue sedada durante semanas y de forma intensa el día de su muerte. En aquella fecha, tras comer en casa, según la sentencia, fue llevada por su madre, con la colaboración de su padre, desde Santiago hasta la casa de verano de Rosario en Montouto. Allí la asfixiaron con lo que pudo ser un clínex después de atarle las manos, para evitar su defensa. Posteriormente, sus asesinos se desplazaron en coche y despositaron su cuerpo sin vida en una pista forestal cercana a la parroquia de San Simón de Ons de Cacheiras, en Teo. Tanto Rosario como Alfonso, sus padres, fueron condenados el 30 octubre de 2015 a 18 años de cárcel tras demostrarse que planificaron el crimen de manera conjunta. El jurado popular declaró a ambos culpables a través de una prueba indiciaria, es decir, una serie de indicios.

Rosario Porto Ortega, la madre de Asunta

Rosario Porto Ortega nació en 1969 en Santiago. Hija del abogado Francisco Porto Mella y de la profesora Socorro Ortega Romero, estudió Derecho en su ciudad y en universidades de Reino Unido y Francia. Fue cónsul honoraria de Francia en la capital gallega hasta 2006. Desde el momento de la adopción de Asunta, se mostró junto a Alfonso como un matrimonio ideal y feliz de formar una nueva familia. Sin embargo, como precisó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, acabó siendo la autora material del crimen de su hija. Un crimen por el que fue condenado el padre igualmente por colaborar y planificar el asesinato.

Fue detenida en el mismo tanatorio, tras conocer la muerte de Asunta, y siempre manifestó que ella no mató a su hija. Pero despertó las sospechas de los agentes desde su detención, el 24 de septiembre de 2013, y tanto la instrucción como el jurado popular consideró que había indicios más que suficientes para condenarla. Karen Duncan y Menchu Álvarez Lens, amigas íntimas de 'Charo', se mostraron muy impactadas por lo ocurrido. Rosario, que contaba con un equipo de psiquiatras (que declararon en el juicio; Julio Brenlla, Ramiro P. Touriño y Luis Ferrer i Balsebre), comenzó a publicar esquelas por la muerte de su hija desde prisión desde que fue encarcelada, hasta que el 15 de noviembre de 2020 se quitó la vida ahorcándose en su celda

Alfonso Basterra Camporro, el padre de Asunta

Alfonso Basterra Camporro nació en 1964 en Bilbao. Actualmente tiene 60 años. El padre adoptivo de Asunta, condenado por planear el asesinato (por indicios como la compra de Orfidal -lorazepam- en las semanas en las que su hija presentaba malestar en sus clases de extraescolares, coincidiendo fechas, o el hecho de que mintiera asegurando que no salió de casa el día del crimen, cuando se obtuvo una imagen suya fuera), era un periodista especializado en economía que trabajó en medios locales en Santiago, donde se asentó en los 80.

Nunca reconoció su implicación en el crimen y despertó controversia desde su arresto, que fue días después del de Rosario. Su comportamiento generaba incógnitas -siempre con semblante serio-, así como sus conversaciones con Rosario, especialmente en el calabozo. Lleva 10 años en la cárcel y pasa su vida como interno sin apenas implicarse con el resto de reclusos. En enero de este 2024 pidió por primera vez pasar al tercer grado desde que fue encarcelado y se lo denegaron. Hace unos meses también trascendió que había declinado la opción de obtener algunos permisos los fines de semana. Tras la muerte de Rosario no derramó ni una lágrima. Sigue cumpliendo condena en el centro penitenciario de Teixeiro.

José Antonio Vázquez Taín, el juez encargado de la instrucción del caso

El juez José Antonio Vázquez Taín, de 56 años, actual colaborador de Mediaset, fue el encargado de llevar la instrucción del caso. Para él, como determinó, estaba claro que Rosario Porto y Alfonso Basterra estaban implicados en el crimen por la serie de indicios que recopilaron los investigadores. La decisión de condenar a 18 años de cárcel a los padres adoptivos de la niña fue de un jurado popular.

Jorge Fernández De Aranguiz, el fiscal del caso

Jorge Fernández De Aranguiz fue el fiscal del caso Asunta. Su figura fue muy relevante durante el proceso judicial. Se mostró contundente a la hora de cuestionar las respuestas de los acusados en la sala real de los juzgados de Santiago.

Roberto Goris y Julián Guillán, los primeros abogados de Alfonso y Rosario

Roberto Goris y Julián Guillán fueron los primeros abogados de Alfonso y Rosario. Les acompañaron durante los registros y les escucharon en sus primeras declaraciones. Se encargaron del caso desde su imputación, sin embargo, tras la entrada en prisión de sus representados, renunciaron a seguir con su defensa. El primero de ellos alegó cuestiones técnicas al no ser entonces especialista penalista. Además, Goris fue el letrado que estuvo presente en la recordada escena en la que Rosario aparecía riéndose cuando registraban su domicilio y aseguró que durante el registro estuvo afligida, que aquella imagen alegre de ella "no se ajusta a la realidad".

José Luis Gutiérrez Aranguren, el abogado defensor de Rosario Porto en el juicio

José Luis Gutiérrez Arangurens fue el abogado defensor de Rosario en el juicio por el asesinato de su hija. Durante el litigio puso en duda varias gestiones de las investigaciones policiales, considerando que hubo errores, y afirmó que se mancilló "el honor" de su representada. Al igual que ella, trató de defender hasta el final su inocencia.

Belén Hospido, la abogada defensora de Alfonso Basterra en el juicio

Belén Hospido fue la abogada defensora de Alfonso durante el juicio por el crimen. Puso en duda que se tomara en consideración como indicio la compra de Orfidal y llegó a resaltar que el acusado "no tenía motivos" para sospechar que su hija estaba siendo sedada. Dijo que él no hizo "acopio" del fármaco y apuntó a Rosario en este sentido. Impuso una defensa dura para intentar demostrar que su representado era inocente.

Ricardo Pérez Lama y Rocío Beceiro, la acusación particular en el juicio

Ricardo Pérez Lama y Rocío Beceiro fueron los abogados que ejercieron como acusación particular en el juicio del caso. El primero de los letrados detalló que, bajo su criterio, la niña molestaba a Rosario y Alfonso quería vivir de su expareja.

Manuel Sánchez, sargento de la Policía Judicial de la Guardia Civil que investigó el caso

Manuel Sánchez, sargento de la Policía Judicial de la Guardia Civil, fue uno de los primeros en desplazarse hasta la pista forestal de Teo en la que apareció el cuerpo de Asunta. Desde entonces, se encargó de comunicar la noticia de la muerte a los padres y, posteriormente, procedió al arresto de ambos junto a otros efectivos. Para él, tanto el padre como la madre eran sospechosos desde el inicio, con numerosas contradicciones.

Begoña Rodríguez, agente de la Policía Judicial de la Guardia Civil que acompañó a Rosario Porto

Begoña Rodríguez, agente de la Policía Judicial de la Guardia Civil, estuvo presente, como Manuel Sánchez, en los registros domiciliarios de las pesquisas y las investigaciones. Estuvo en el arresto de Rosario en el tanatorio, tras los indicios recabados, y vio cómo la madre de Asunta lloraba en su hombro y trataba de desahogarse de la situación, aunque levantando sospechas a la vez.

Rodríguez tuvo gran peso en la investigación, al igual que el resto de efectivos, tanto de la Benemérita como de otras instituciones. En este sentido, cabe una mención especial para, entre otros; el comandante de la Guardia Civil, Arturo Marcos, encargado de las indagaciones del caso; el sargento primero de Policía Judicial, Marcos Martínez; el teniente del Instituto Armado, José Manuel Sánchez Murias; José Manuel Cambón, agente de laboratorio de la Policía Judicial de la Guardia Civil; los agentes Jesús Giménez y Juan Manuel Veiras, de Policía Judicial del Instituto Armado; Belén Menéndez, en Secretaría Judicial; José Blanco Pampín, jefe del Servicio de Patología del IMELGA y forense del caso; o Iván Álvarez, toxicólogo que analizó muestras del caso, especialista del I. C. Forenses de la Universidad de Santiago.

Alfredo Balsa García, la persona que encontró el cuerpo de Asunta en Teo

Alfredo Balsa García fue la persona que encontró el cuerpo de Asunta en la pista forestal del concello de Teo en la madrugada del 22 de septiembre. Tras alertar a las autoridades del hallazgo del cuerpo, levantó sospechas, pero los investigadores descartaron cualquier implicación. El abogado defensor de Rosario, eso sí, hizo hincapié en detalles de las investigaciones de los que dudó. Durante unos meses que tuvo que pasar en prisión, según apuntan varios medios gallegos, llegó a compartir centro penitenciario con los padres de Asunta.

Manuel Crespo y Rosario Sánchez, testigos citados a declarar en el juicio

Manuel Crespo y Rosario Sánchez residen junto a la pista forestal de Teo en la que encontraron sin vida a Asunta. Estaban en el sofá de su vivienda cuando escucharon y observaron movimientos extraños de un vehículo. No pudieron descifrar nada. Manuel afirma que pasó por la noche cerca de la cuneta en la que colocaron el cadáver y que no vio nada. No se pudo determinar si estaba o no entonces, pero los agentes descartaron por completo su implicación. Él fue a declarar en el juicio, tal y como constatan los informes.

José Antonio Pérez, periodista de 'El Correo Gallego'

José Antonio Pérez, periodista de 'El Correo Gallego', era subdirector del medio con sede en Santiago cuando recibió una llamada de Alfonso Basterra, tal y como relató en un documental sobre el caso lanzado en 2017. El padre de Asunta, que acababa de conocer la noticia de la muerte de su hija, le pidió que retirase la noticia que había publicado el medio sobre el asesinato de la niña al ser un extrabajador. Pérez explicó que le pareció extraño que Alfonso estuviera viendo páginas web cuando acababa de ocurrir el crimen de Asunta.

Tereixa Navaza, periodista y portavoz de la familia

La periodista Tereixa Navaza ejerció de portavoz de la familia en los primeros momentos del suceso. De hecho, tal y como recogieron las cámaras de numerosos medios, se enteró en directo de la detención de Rosario por "incoherencia en sus declaraciones".

Francisco Porto y María del Socorro Ortega, los abuelos maternos de Asunta

Francisco Porto y María del Socorro Ortega, los padres de Rosario, personalidades destacadas en Santiago, fueron mencionados por algunas fuentes al hablar del móvil del crimen. Se habló de que Asunta podía ser la heredera de su fortuna y que esto pudo desencadenar una trama, pero luego un documento apuntaba a Rosario como única heredera, según varios informes. La Guardia Civil, mientras, determinó que Alfonso no contaba con respaldo económico propio para el alto nivel de vida que mantenía. Francisco y María fallecieron en un intervalo de unos meses, pero el Tribunal Superior de Justicia de Galicia descartó que los decesos tuvieran alguna relación con el caso.

María Isabel Véliz, la madrina de Asunta

María Isabel Véliz, la madrina de Asunta, fue una de las personas que vivió más de cerca los hechos. De hecho, fue quien esperaba la vuelta de Asunta en casa aquel 21 de septiembre de 2013, al ver que no daba señales, y quien estuvo presente, junto a Rosario Porto y Alfonso Basterra, cuando la Policía Nacional comunicó a los padres en un primer momento el fallecimiento de la niña, poco después de hallar su cuerpo sin vida. Siempre apoyó a Rosario y confió en la inocencia de ambos. Durante el juicio tuvo que acudir a declarar.

María Teresa Sampedro, la heredera de la fortuna de Rosario Porto

La herencia que dejó Rosario Porto estabavalorada en más de tres millones de euros, sumando varios inmuebles, joyas y obras de arte. La abogada quiso que su patrimonio fuese dividido entre sus letrados y una gran amiga, María Teresa Sampedro, conocida como 'La Nena', a quien conocía desde que era niña y quien se encargó de recoger las cenizas de Asunta. Esta mujer habría heredado toda la fortuna de la difunta Rosario, pero la abogada también pidió que parte de su herencia -sin especificar la cuantía- fuera para Amnistía Internacional, SOS presos de Galicia y Human Rights Watch, tres organizaciones benéficas. Alfonso Basterra, por tanto, no percibirá ninguna cantidad económica de su exesposa.

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