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Aída Nízar, a Mila y Belén: "Deciden abandonar por cobardía"

Definiendo su cometido como "alzar la voz de la sociedad", Aída Nízar entraba en 'Sálvame' por primera vez como colaboradora y tanto Belén Esteban como Mila Ximénez abandonaban el plató. Para Nízar, este hecho es una falta de profesionalidad

La llegada de Aída Nízar es algo que la mayoría de los colaboradores de 'Sálvame' temían. Belén Esteban pedía entre lágrimas no coincidir en plató con ella tras haber recibido insultos por su parte y Mila Ximénez declaraba públicamente que le avergonzaba compartir plató con ella aunque aseguraba que iba a intentarlo.
Finalmente, el día ha llegado. Jorge Javier Vázquez se situaba en el centro del plató para darle la bienvenida a Aída Nízar, que le esperaba en una sala VIP: "Hoy tienes un importante reto, la audiencia va a decidir si sigues en el programa o no", le comunicaba, y ella parecía dispuesta: "les quiero dar las gracias porque la última vez nos hicieron lídieres y eso quiero que vuelva a suceder". Además, Nízar hacía una declaración de intenciones: "antes existían secciones, ahora existe 'Sálvese quien pueda" y anunciaba que su cometido es "alzar la voz de la sociedad".
"Colaboradores de 'Sálvame', una nueva compañera viene ¿Queréis estar en el plató?", preguntaba entonces Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban era la primera en levantarse: "Yo me voy, hasta luego", decía y tres personas del público le seguían. Aída entraba como un huracán y sus primeras palabras molestaban a Mila Ximénez que también se marchaba de plató.
Minutos después, Aída pedía que las personas que habían abandonado no tuvieran "la osadía de criticar" su reportaje: "es la voz del pueblo a la que están negando, que no se atrevan a hablar de lo que no conocen". A su juicio, con su marcha "esa es la profesionalidad que demuestran que hoy deciden abandonar por cobardía".
También aprovechaba para destacar algo: "Esa es mi grandeza, porque Aída no va a tener reto que la resigne. Han demostrado dos personas lo que les interesa el programa que les da de comer".
La nueva colaboradora se ha ido a Rasquera, en Tarragona, donde su alcalde sometió a referéndum la plantación de unas hectáreas de marihuana para, con sus beneficios, saldar las deudas que tiene la población. Aída Nízar se posicionaba en contra de esta medida y preguntaba a los vecinos de la localidad. Hizo una entrevista motorizada, encontró personas a favor y en contra, y también al sacerdote que, ante sus constantes preguntas, le cerraba la puerta de un portazo.
"Esto no es cristiandad porque la Iglesia es la casa de todos nosotros y de mi casa a mí no me echa nadie", reclamaba Aída Nízar. "El padre, a estas alturas, ya se ha confesado con quien debe", continuaba diciendo y añadía: "La dirección ha sido muy generosa al cortar imágenes que pueden ponerle en compromiso lo peor no se ha visto".
La colaboradora concluía diciendo que la audiencia decidirá sobre ella y el programa mostraba un avance de su segundo reportaje en el que una señora amenaza con demandarla. El por qué y la resolución el viernes 20 de abril.