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Diego Matamoros, en 'Semana': "Desde ahora me llamo Diego Flores"

"Lejos de nuestro padre estamos mejor, más tranquilos", dicen Laura y Diego Matamoros en una entrevista en exclusiva en la revista 'Semana'. Además, Diego Matamoros asegura que aunque no reniega del apellido de su padre, es un "hándicap" para su nueva andadura y, a partir de ahora, se llama "Diego Flores. Por otro lado, Laura asegura que el peaje que ha tenido que pagar por los últimos acontecimientos es la ruptura con su novio. Kiko Matamoros, aunque aseguraba que hay que tomar distancia con las emociones, se emocionaba y recomendaba a sus hijos que penasran más por ellos "y por su tranquilidad futura". 

“Debe ser metafórico porque no dejan de estar a mi lado o de mi mano”, decía Kiko Matamoros, irónico, tras ver la portada de sus hijos. Laura y Diego conceden una exclusiva en ‘Semana’, anuncian que emprenden una nueva etapa y aseguran que están “más tranquilos” y “mejor” lejos de su padre. “Si quiero estar lejos no hago ni mención”, añadía el colaborador.
‘Sálvame’ nos adelantaba algunos titulares de Diego y Laura. Por un lado, Diego asegura que a partir de ahora se apellida “Flores” aunque, eso sí, sin renegar del apellido Matamoros: “Con mi bagaje mediático era un hándicap en mi nueva andadura”, explica. Por otro lado, Laura anunciaba un cambio en su vida y es que asegura que los últimos acontecimientos le han supuesto un coste: “Romper con mi novio ha sido mi peaje”.

La reacción de Kiko Matamoros
En un primer momento, el colaborador reaccionaba con ironía: “Le queda un bonito nombre para ser cantaor o guitarrista flamenco (…) Cuando vaya por ahí tendrá que decir que es el hijo de Kiko Matamoros, no le ha ido mal diciéndolo”.
No va a entrar “en conflictos ni en descalificaciones” ni en público ni en privado con sus hijos, cree que hay que tomar distancia con las emociones pero no podía evitarlo. “Todos tenemos nuestro corazoncito”, decía y añadía que sus hijos deberían pensar “más” por ellos mismos y por su “tranquilidad futura”. Kiko se emocionaba, recordaba que en determinado momento habló en términos muy duros de su padre y esto es algo que, con el tiempo le ha llegado a pesar mucho.
“Los padres son fábricas de amor y de perdón”, decía poco después Kiko y Paz Padilla le preguntaba qué quería decir: “Le estoy diciendo a mis hijos que les perdono, que me perdonen, pero honestamente pienso que vale de poco”.