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Marta Amaya sobre Raquel Bollo: "para que no les llamen putas, que no se acuesten con varios"

Marta Amaya ha tenido que explicar su comportamiento nada más sentarse antes de empezar el programa: "Me ha mirado mal y le he dicho en la cara lo que siento, no me arrepieto para nada". Entonces Jorge Javier ha informado de la situación a la audiencia: "Raquel Bollo se ha venido abajo, tiene miedo y no ha parado de llorar".
Y ahí ha llegado la contundente respuesta de Marta Amaya: "Para que no les llamen putas, que no se acuesten con varios".
Belén Esteban en ese momento ha levantado su dedo acusador: "Esto ni te va ni te viene". Y la Amaya se ha enfadado aún más: "Cómo que no, si estuvo con mi hermano. Tampoco voy a ir con una pistola y le voy a meter dos tiros. Tampoco soy de la ETA".
Jorge Javier, para desdramatizar la situación, ha comentado después que se ha enterado de esto cuando estaba en maquillaje. Y lo que le ha parecido lo peor de todo es que hayan llamado "gorda" a Raquel Bollo. Ha explicado riendo: "Con todo lo que nos dicen, que estamos acostumbrados a que nos llamen cualquier cosa, a mí lo peor es que me llamen gordo".
Sobre toda esta polémica, Raquel Bollo ha explicado que prepara una demanda despacio, reuniendo todo lo que esta familia dice de ella, y que son grandes artistas, pero que podrían olvidarse de ella, que ella ya lo ha hecho.
Casada con un banderillero infiel
A continuación, ha comenzado la entrevista. Marta ha reconocido que se separó de su primer marido, del ámbito taurino, porque era infiel. Rosa Benito ha añadido que porque "se lo encontró en la cama con otra". Y que a raíz de esto conoció a El Junco, amante de Lola Flores, que lloraba en su hombro las penas hasta que ella se enamoró de él y logró que El Junco también lo hiciera para disgusto de Lola, que según Rosa Benito, dijo que ya no quería vivir cuando se enteró.
Desde ese momento, Marta Amaya ha tenido que soportar que su marido tenga en casa un alta con fotos de Lola Flores. Que abras un armario y aparezca un vestido de La Faraona. "Se pasa mal", ha reconocido.
Apartado por la familia Flores
No obstante, todo eso no es óbice para criticar que la familia Flores no dejara a su marido ir a despedirse de Lola Flores cuando estaba se encontraba a punto de morir preguntando por él.
Diez años más tarde, El Junco contó su historia por dinero. Pero para Marta, éste es un relato que "le salió del corazón, con mucho respeto y no se metió en nada, contó lo bueno".