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Nuria Bermúdez y Rocío Aranda, madres de los hijos de Güiza, a punto de llegar a las manos

El encuentro comenzó relativamente tranquilo. Nuria Bermúdez venía armada con una carpeta llena de documentos (juicios contra Rocío, informes médicos de cuando llevó al hijo de Rocío al doctor "porque se había metido un Plastidecor en la nariz, nóminas de Güiza, etc) y Rocío se había traído un parche en la rodilla. "Y claro, no es lo mismo", ha predicho de guasa Jorge Javier.
Tres que duermen en el mismo colchón
"He tragado muchas situaciones por mi hijo y por su hermano y no puedo más", ha asegurado Nuria. "No intenté ser su amiga, intenté apoyarla. Su hijo es hermano del mío, al fin y al cabo. Había ya pasado por todo lo que ella pasó, sabía lo duro que era, y luego me he sentido utilizada", se defendía Rocío Aranda.
Tú esto yo lo otro
En resumen, Bermúdez ha insinuado que Rocío no es la mejor de las madres ("el niño dice que se despierta por la noche y ella no está y luego le deja con Pepi tres veces a la semana"), que ha mentido al asegurar que Güiza no le pasa la manutención cuando le pasa 6.500 euros y que tiene cierto gusto por sacar dinero a sus parejas. "Cuando estuvo conmigo fue campeón de Europa y contigo estab en segunda", ha comparado, quizás haciendo un símil fultbolístico de la intensidad de su amor.
A cambio, Rocío ha asegurado que cuando Güiza veía a Nuria en la tele la llamaba de todo, "fresca" lo más bonito, que Bermúdez estuvo con el representante de Dani "por su barco" y que claro que el niño viene contento de las vacaciones con su padre, porque él le compra con regalos y ella hace de mala obligándole a acabar los deberes.
A punto de llegar a las manos
Tras la lluvia de piropos, llegó la explosión. Nuria entraba en barrena y se levantaba de un respingo del sillón para encararse a su querida amiga ("puta", "más que puta", se han intercambiado entonces). Tras varios aspavientos y una clavada de ojos que a punto ha estado de acabar en el ring, Jorge llamaba a la paz y Nuria se emocionaba: "Lo siento, es que mi hijo no ve a su padre, me cuesta mucho sacarle adelante y escuchar todo esto me cabrea", ha afirmado, metiéndose al público de madres coraje en el bolsillo.
Aún le quedado a la maltrecha Rocío una última sorpresa. Oliver Galisteo, primer novio de Rocío Aranda y pendiente de un juicio por dinero con ella, llamaba para entrar en directo: "Tuvimos una relación durante años y tuve que hacer frente a un préstamo conjunto que teníamos. Cuando acabamos dejó de pagar y como no trabaja y se declara insolvente... Esa señorita es capaz de todo", ha asegurado.