Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

'El Golosina' monta una peluquería en 'Supervivientes'

Así lo ha demostrado hoy en la Isla, montando una improvisada 'peluquería' con unos humildes instrumentos: para cortar unas finísimas tijeras de uso podólogo; de peine, los dedos del propio 'peluquero' y el pelo cortado, de recuerdo para la clienta. Aún asi, estos instrumentos han sido sumamente eficaces, sobre todo, para Cuca García de Vinuesa, que ha salido muy contenta y 'aliviada' de su cita con el extrovertido 'peluquero': "qué alivio por Dios".  Y como buen estilista no ha faltado los consejos de 'El Golosina' a su clienta: te queda un poco de trasquilón, pero no se puede mejorar con estos apaños". Aunque lo verdaderamente imprescindible en la tarea del nuevo peluquero de la isla ha sido un espejo para ver le resultado de su trabajo. Aunque Cuca no ha dudado en pedir consejo a sus compañeros: "mirad chicos, nuevo look en la peluquería de supervivientes".
Siguiente clienta, Daniela Blume
El éxito del nuevo peinado de Cuca ha animado momentos más tardes a que Daniela Blume decidiera probar el arte de las manos de 'El Golosina' en su cabello. Pero, Daniela no ha quedado tan contenta con el corte como Cuca, aunque 'El Golosina' le ha  dejado bien claro que no se ha pasado con las tijeras: "sólo te he cortado las puntas aunque tú creas que es mucho, y míralas, estaban abiertas", le afirmó convencido de su buen trabajo. 
En busca de la chaqueta impermeable
A parte de este momento, 'El Golosina' sigue protagonizando junto a sus compañeros situaciones anecdóticas en las isla, como sucedió cuando al acostarse no encontraba su chaqueta impermeble que por la mañana había dejado a otro compañero. El problema era que no sabía a quién se lo había prestado y era lo único que tenía para dormir. En la búsqueda no contribuía mucho la desorganización de sus compañeros: "es que todo está hecho un reguero de ropa y si digo algo dicen "ya está el viejo, el antiguo", pero cómo voy a encontrar algo si todo está desperdigado".