Cara a cara de Donald Trump, el rey Carlos III y Kate Middleton tras la polémica en Windsor y en medio de protestas
La visita de Estado del presidente de Estados Unidos a Reino Unido se alargará hasta este jueves
Una imagen de Jeffrey Epstein recibe a Trump en Reino Unido, proyectada sobre la fachada del Castillo de Windsor
Donald Trump, el rey Carlos III y los príncipes Kate Middleton y Guillermo ya se han reunido en el Castillo de Windsor en el marco de la segunda visita de Estado del mandatario norteamericano al Reino Unido, protagonizando un cara a cara marcado por la polémica.
El esperado encuentro llega en medio de intensas protestas callejeras sobre su visita y horas después de que varios manifestantes proyectaran sobre una de las torres del castillo imágenes de Trump junto a Jeffrey Epstein, generando un fuerte despliegue policial y varias detenciones. El grupo 'Led By Donkeys' compartió una fotografía de la proyección en Instagram junto al mensaje: "Hola Donald, bienvenido al castillo de Windsor".
También se produce después de que el presidente asegurara que "Carlos y Camila son amigos míos desde hace mucho tiempo, mucho antes de que él fuera rey, y es un honor tenerlo como rey".
La jornada ha comenzado con la llegada del presidente y su esposa, Melania Trump, a Windsor, donde han sido recibidos por Carlos III, la reina Camila y los príncipes. La ceremonia ha incluido los tradicionales honores militares, una guardia de honor formada en los jardines del castillo, interpretaciones de 'Dios Salve al Rey' y 'The Star-Spangled Banner', y un paseo en carruaje.
En Windsor almorzarán y después visitarán la tumba de la reina Isabel II en la capilla de San Jorge.
Por la noche se celebrará el tradicional banquete de Estado, al que también asistirán los príncipes de Gales, así como otros miembros de la familia real y ministros. Será entonces cuando Carlos III y Trump pronunciarán sendos discursos.
El jueves, el republicano no pasará por Londres -donde se esperan fuertes manifestaciones por su presencia-, sino que viajará a Chequers, la residencia de campo del primer ministro británico, Keir Starmer, para mantener con él una reunión antes de ofrecer una rueda de prensa conjunta. Será entonces cuando regrese a Estados Unidos.
Está previsto que durante su estancia se anuncie el llamado Tech Prosperity Deal, un pacto valorado en más de 40.000 millones de libras que incluye inversiones de grandes compañías tecnológicas estadounidenses en suelo británico. La iniciativa contempla cooperación en inteligencia artificial, energía nuclear y ciberseguridad, además de la creación de miles de empleos en Reino Unido. También se abordarán cuestiones de política internacional, como la guerra en Ucrania, la situación en Gaza y la coordinación en materia de defensa dentro de la OTAN.
La visita tiene un trasfondo diplomático de gran calado. Trump, que ya había protagonizado una visita de Estado en 2019 durante el reinado de Isabel II, se convierte así en el primer presidente estadounidense en ser huésped de Estado británico en dos ocasiones, algo que subraya la importancia que Londres concede a la relación con Washington. La invitación formal fue transmitida a principios de año por el primer ministro británico en la Casa Blanca.