Todas las parejas de Lorena Castell, jurado de 'Got Talent': de Juanito Makandé y Eduardo Dabán a Rubén Bernal
Lorena Castell, jurado de ‘Got Talent’, se casó con su primer gran amor en una boda frente al mar
Carlos Latre y Lorena Castell se incorporarán al jurado de 'Got Talent España'
MadridHablar de Lorena Castell, jurado de 'Got Talent', es hablar de una mujer que ha sabido reinventarse una y otra vez, tanto en lo profesional como en lo personal. Comunicadora, presentadora, empresaria y espíritu libre, su vida sentimental ha despertado siempre curiosidad, no tanto por el número de relaciones, sino por la intensidad con la que ha vivido cada una de ellas. Del amor joven y libre con Juanito Makandé con quien llegó a casarse, pasó a la estabilidad y la maternidad con Eduardo Dabán, para finalmente encontrar en Rubén Bernal una relación construida desde el equilibrio y la conciencia emocional. Cada relación llegó en el momento que tenía que llegar. Conocemos más de sus tres grandes amores:
Juanito Makandé: un amor joven, libre y una boda de película
La primera gran relación conocida de Lorena Castell, jurado de 'Got Talent' fue con el músico Juanito Makandé. Aquella historia de amor nació en un momento de juventud, creatividad y libertad absoluta. Ambos compartían una forma muy particular de entender la vida. Su relación se convirtió rápidamente en una de las más comentadas del panorama alternativo. No eran una pareja convencional, y tampoco querían serlo. Vivían el amor como una experiencia compartida, sin rigideces, sin expectativas impuestas desde fuera. De esa filosofía nació uno de los momentos más recordados de su historia, su boda simbólica en la playa de Cádiz y oficiada por el actor Dani Rovira.
La pareja se casó frente al mar, en las playas de Cádiz, rodeados de amigos, música y una energía casi mágica. Lorena lució un vestido alejado de lo tradicional: sencillo, vaporoso y muy acorde a su personalidad. Nada de grandes artificios, nada de exceso. Todo hablaba de libertad, de coherencia y de una forma muy personal de entender el compromiso.
La relación duró varios años, un tiempo marcado por la complicidad y la creatividad compartida. Sin embargo, como ocurre en muchas historias que se viven con tanta intensidad, llegó un momento en el que ambos entendieron que sus caminos empezaban a separarse. La ruptura fue discreta, sin ruido mediático. Cada uno siguió su camino, guardando el recuerdo de una etapa bonita y necesaria. Para Lorena, aquella historia supuso el aprendizaje de su primera gran despedida emocional.
Eduardo Dabán: la relación más duradera y el padre de su hijo Río
Con Eduardo Dabán, Lorena encontró una estabilidad que hasta entonces no había experimentado. Era un momento vital distinto, con otras prioridades y otro ritmo. De esa relación nació su hijo, Río, que llegó para redefinir por completo su forma de mirar el mundo. La maternidad fue un punto de inflexión. Lorena ha hablado abiertamente de lo que supuso convertirse en madre, una mezcla de amor absoluto, miedo, aprendizaje constante y una profunda transformación interior. Río se convirtió en su motor, en su refugio y en su mayor responsabilidad.
A pesar de ser su relación más larga, la historia con Eduardo no tuvo el final que Lorena había imaginado. En varias ocasiones ha confesado que pensaba que sería “el amor de su vida”, lo que hizo que la ruptura fuera especialmente dolorosa. Con el paso del tiempo, la relación entre ambos se fue diluyendo hasta convertirse en prácticamente inexistente. Lorena ha expresado en distintas entrevistas que se siente “madre soltera”.
Rubén Bernal: el amor que llegó cuando no lo estaba buscando
En el 2022 el amor volvió a llamar a su puerta. Lorena Castell, participaba en un reality cuando conoció al actor Rubén Bernal. Lo que empezó como una conexión natural se transformó, poco a poco, en una relación sólida y llena de complicidad. A diferencia de relaciones anteriores, Lorena y Rubén han optado por la discreción. No son una pareja que exponga su intimidad constantemente en redes sociales, pero cuando lo hacen, dejan ver una conexión sincera y profunda.
