Iñaki Urdangarin relata sus peores momentos en prisión: "Los primeros meses pensé 'no voy a soportarlo"

Iñaki Urdangarin concede una entrevista en la que habla de su paso por la cárcel
Las memorias de Iñaki Urdangarin: cómo se enteró de su sentencia a prisión, la promesa que le hizo a sus hijos y su relación con Ainhoa Armentia
Iñaki Urdangarin ha concedido una dura entrevista a 'El País Semanal' en la que carga contra todos, pero, sobre todo, contra la Casa Real. '¡Vaya fama!' comparte con sus espectadores algunas de sus polémicas declaraciones que hacen alusión al momento en el que la Corona le fue poco a poco apartando de la familia para, después, recomendarle que se divorciara de la infanta Cristina. Además, el exyerno del rey emérito tampoco deja de lado algunas de sus vivencias en prisión.
Iñaki Urdangarin ha escrito un libro con sus memorias y, en su estrategia de promoción, ha concedido una entrevista al citado medio en la que se muestra con muchas ganas de hablar y como un hombre nuevo. Llega a declarar que fue una especie de cabeza de turco por frases como "yo era la gangrena y mi amputación la única forma de control de daños". Por eso le recomendaron que, lo mejor para todos, era divorciarse de Doña Cristina.
"Me dijeron 'Iñaki, creemos que lo mejor es que te divorcies de Doña Cristina. Desde su lógica pensaron 'vamos a mandarlos a Washington, así no se les ve, así la prensa se olvida, así no hay problema. Si para mí la situación era difícil, para ella lo era más", llega a confesar el exduque de Palma. Aunque, en un primer momento, Cristina y él se negaron, lo cierto es que, tiempo después dieron el paso de separar sus caminos sentimentales y divorciarse.
Iñaki Urdangarin relata su dura experiencia en prisión
Pero lo más llamativo de su entrevista ha sido la manera en la que habla de su paso por prisión: "La justicia no ha sido igual para todos. No ha sido igual para mí. Mi condena fue desproporcionada", es la manera en la que Iñaki habla, en primera persona, de su estancia en prisión. "Terminé en la cárcel para contentar a la prensa, a los jueces, al fiscal y a la Casa Real. Cuando se decide que alguien tiene que caer, los hechos estorban", añade.

Y es que Iñaki considera que "si me hubiera apellidado Pérez, no hubiese entrado en prisión". Además, así describe su primer día en la cárcel: "El sentimiento que me embargó el primer día que entré fue pánico. Pánico puro. Un gancho helado en el estómago que me dejaba sin aire. Miré a mi alrededor y solo vi muros, rejas y concertinas. Era un desierto de cemento, una tumba grande y un doble castigo: la privación de libertad y soledad".
Habituarse a aquella nueva vida fue muy difícil, según su testimonio: "Los primeros meses en la cárcel pensé 'no voy a soportarlo'. Lloré todo el verano". "El primer locutorio con mi hijo fue muy duro. Hablas a través de un cristal. No puedes abrazar. No puedes tocar" y la soledad siempre estaba presente: "Una vez al mes podía mantener un vis a vis íntimo o familiar. Llené la salita de fotografías nuestras para que fuese más agradable".
"Cuando acompañas a tu familia hasta donde está el funcionario oyes el 'pum' de la puerta y vuelves a quedarte solo" y, respecto al inicio del tercer grado comenta que "me invadió una nueva soledad. Tenía mucha más libertad para ver y hablar con los míos, pero percibía un vacío extraño. Aquellas visitas que en prisión eran un ritual, se espaciaron, dejaron de percibirse como tan necesarias".
Así es la actual vida de Iñaki Urdangarin fuera de prisión
Iñaki reflexiona sobre su pasado y confiesa que "ver los comportamientos de los que no puedo estar orgulloso y que hicieron sufrir a otras personas" le duele: "Hablé con ellas, pero me queda un perdón pendiente. Me guardo quién es". Ahora, su vida es completamente diferente: "Vivo en Vitoria, llevo una vida sencilla, casi monástica. Es un punto de partida, como volver al Iñaki de la juventud. Siento que puedo respirar, estar más tranquilo.

