Leiva confiesa que sufre ansiedad y que convive con ello desde que "era pequeño": "No era capaz de entenderlo"
Leiva ha afirmado que todo empezó siendo muy joven cuando todavía no sabía reconocer que se trataba de ansiedad
Los claroscuros de Leiva: el accidente con el que perdió un ojo, su relación con Macarena García y su mayor miedo
El cantante José Miguel Conejo Torres, más conocido como Leiva, ha confesado que en ocasiones ha sufrido episodios de ansiedad a lo largo de su vida. El artista, que cuenta con más de 25 años sobre los escenarios y que ha hablado de cuando tocó fondo, lo ha reconocido en el podcast 'El sentido de la birra'.
El artista de 45 años se lo ha contado a Ricardo Moya, creador y presentador del podcast: "Yo tuve eso que tú has dicho. He convivido con ello desde muy pequeño, preadolescente, y yo no sabía qué era eso".
"Era súper abstracto", ha explicado el artista
Leiva ha afirmado que todo empezó siendo muy joven: "Recuerdo en cabinas de teléfono, en la primera gira de Pereza, llamando a mi madre diciendo 'mamá, no sé, me está pasando una cosa muy rara, no sé qué es'". "Era súper abstracto", ha asegurado Leiva, quien ha evitado decir la palabra 'ansiedad' durante la entrevista.
El cantante ha destacado que el problema de sufrir estos episodios es que "a veces se te dispara en una situación absurda". Como ejemplo, ha hablado de lo ocurrido en esos momentos en los que no pensaba que sufría ansiedad. "Si se te dispara antes de un concierto con 20.000 personas, tu cerebro está "linkeando una lógica y dices 'venga, esta me la como, porque es lógico...", ha recordado.
"Pero en una situación... estás un domingo con tus hermanos en casa comiendo y te da un arreón y dices 'hostia, pero, ¿Por qué? ¿Esto de qué va? No soy capaz de entenderlo", ha añadido.
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es una respuesta emocional natural de miedo, temor e inquietud ante situaciones estresantes o peligrosas. Aunque es normal sentirla ante los desafíos, se puede volver patológica si es desproporcionada, prolongada o interfiere con la vida diaria. Así, se puede convertir en un trastorno que requiere tratamiento médico.