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Parejas de famosos

Iker Jiménez y Carmen Porter: de conocerse en la universidad y su boda a los detalles de su hogar

Iker Jiménez y Carmen Porter en un photocall. Europa Press
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Iker Jiménez y Carmen Porter siguen manteniendo viva la llama del amor. Treinta y dos años después de iniciar su relación, los presentadores de 'Cuarto milenio' siguen compartiendo vida tanto en lo personal como en lo profesional, con una complicidad poco habitual en la pequeña pantalla.

Su historia comenzó mucho antes de los platós y de los grandes formatos de televisión, cuando ambos eran adolescentes y estudiantes universitarios. Paso a paso, su relación ha ido prosperando después de contraer matrimonio en una boda íntima y el posterior nacimiento de su hija Alma, hasta llegar a construir la sólida vida familiar con la que cuentan en su casa de La Moraleja.

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Así se conocieron Iker Jiménez y Carmen Porter

Iker Jiménez y Carmen Porter se conocieron en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Él cursaba un par de cursos más que ella y, aunque compartían entorno académico, el primer contacto no fue nada romántico. Según ha contado la propia Carmen Porter en 'Diez minutos', la primera impresión que tuvo de Iker no fue buena, le pareció un "chulito" y no sintió interés alguno por él en ese momento.

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El punto de inflexión llegó en una fiesta organizada en casa de los padres de Carmen, a la que Iker acudió acompañado de un vecino de la familia. Durante gran parte de la velada, ella no le prestó atención, hasta que él preguntó expresamente por la anfitriona.

Según declaraciones recogidas por la revista 'Semana', Porter confesó: "No le hice ni caso, la verdad. Hasta que él preguntó a mi vecino: ¿Pero cómo no me has presentado a la dueña? ¡Si está buenísima!". A partir de ahí comenzó una conversación que cambió el rumbo de aquella relación incipiente. Tras ese encuentro, empezaron a salir y poco después decidieron convivir, mientras daban sus primeros pasos profesionales en el mundo del periodismo de sucesos.

Su relación sentimental avanzó de forma paralela a la profesional. Ambos comenzaron a colaborar en la revista 'Enigmas', dirigida por Fernando Jiménez del Oso, un proyecto que marcó el inicio de una trayectoria en común centrada en el periodismo de investigación y divulgación de lo desconocido. Desde entonces, formaron un tándem inseparable que acabaría trasladándose a la radio y, más tarde, a la televisión con su conocida nave del misterio.

Una boda íntima, una hija en común y su vida en La Moraleja

Iker Jiménez y Carmen Porter se casaron en 1994 en una ceremonia íntima y alejada de cualquier tipo de exhibición pública. La boda fue tan discreta como el inicio de su relación y estuvo marcada por el trabajo de ambos de aquel momento.

De hecho, al día siguiente del enlace ambos tuvieron que desplazarse a Irún para continuar con un programa en el que trabajaban en ese momento, una anécdota que refleja hasta qué punto su vocación ha estado siempre por delante de su vida personal.

Años después, el matrimonio dio la bienvenida a su hija Alma, que se ha convertido en el eje central de su vida familiar. Pese a la fama de sus padres, la joven ha crecido alejada de los ojos de la prensa, manteniendo la discreción que siempre ha caracterizado al matrimonio. Esa búsqueda de paz y tranquilidad también se refleja en su residencia habitual.

Iker Jiménez y Carmen Porter viven en La Moraleja, una de las urbanizaciones más exclusivas de la capital. La vivienda, situada en una amplia parcela, se ha convertido en su refugio personal y en un espacio perfecto para su día a día.

El traslado a La Moraleja ha supuesto también un cambio respecto a su anterior vida en el centro de Madrid. Así, treinta y dos años después de aquel primer encuentro universitario, Iker Jiménez y Carmen Porter continúan demostrando que su mayor éxito no ha sido lo profesional, sino la solidez de una historia de amor que ha resistido al paso del tiempo.