La casa de Iván González y Teresa Bass: un hogar moderno que respira calma y personalidad
Iván González, exconcursante de 'Supervivientes All Stars', tiene un hogar íntimo donde se respira calma, equilibrio y con una estética cuidada
La pareja de influencers cuenta con dormitorio sereno y elegante, pensado para el descanso y la desconexión
MadridLa historia de Iván González y Teresa Bass es una de esas que se construyen poco a poco, lejos del ruido innecesario y con la firme intención de crear algo sólido y auténtico. Su relación se ha ido afianzando con el tiempo, creciendo desde la complicidad diaria y el entendimiento mutuo, hasta encontrar en su hogar común ese refugio tan personal al que siempre apetece volver.
Ambos comparten su vida y su día a día en Madrid, en una casa que se ha convertido en su verdadero nidito de amor. No es solo un lugar donde vivir, sino un escenario íntimo donde se respira calma, equilibrio y una estética cuidada que refleja su personalidad por todos los costados.
La vivienda de los influencers es de estilo moderno, encajando a la perfección con el gusto de ambos. Han elegido una decoración contemporánea con claros guiños al diseño nórdico y minimalista, donde la luminosidad juega un papel protagonista. Los espacios abiertos, la sencillez de las líneas y la armonía cromática crean un ambiente tranquilo que invita al descanso y al disfrute cotidiano.
El salón, amplio y luminoso, combina mobiliaria de líneas rectas, tonos neutros y detalles elegantes como la estantería de obra. La zona de comedor se integra de forma natural y funcional. La cocina apuesta por el blanco y el gris en un diseño limpio y ordenado. El dormitorio transmite calma con textiles naturales, mientras que el baño sorprende con un mueble rojo que aporta personalidad. ¡Así es la casa de Iván González y Teresa Bass en Madrid!
El salón: el corazón luminoso de la casa
Si hay un espacio que define la esencia de la casa de Iván González y Teresa Bass, ese es sin duda el salón. Concebido como el auténtico corazón del hogar, se trata de una estancia abierta, amplia y bañada por la luz natural que entra a raudales a través de grandes ventanales. Esta luminosidad constante potencia la sensación de amplitud y aporta una frescura que se mantiene durante todo el día, convirtiendo el salón en un lugar vivo y dinámico.
El mobiliario elegido responde a una estética de líneas rectas y sencillas, en consonancia con el minimalismo contemporáneo. El protagonista indiscutible es un sofá en tonos piedra, cómodo y elegante, en el que la pareja y sus gatos pasan todo el tiempo que pueden.
En el centro del salón se sitúa una mesa auxiliar metálica dorada con tablero de cristal ahumado, encima de una alfombra en color crudo, que suma calidez al ambiente y delimita visualmente la zona de estar. “Amo el toque cálido que aportan las alfombras asi que pedí estas dos preciosas”, aseguraba ella en un vídeo la pasada Navidad.
Uno de los muros del salón integra una estantería de obra completamente abierta, pintada de blanco, que se convierte en un escaparate del universo personal de Iván y Teresa. En ella se mezclan libros, objetos decorativos, piezas especiales y pequeños recuerdos que refuerzan el carácter íntimo y vivido de la casa. No se trata de una estantería de catálogo, sino de un espacio en constante evolución, que crece y cambia con ellos. ¡El escenario perfecto para mucho de su contenido!
Además, el salón se integra de forma natural con la zona de comedor, otro de los espacios clave de la vivienda. Aquí encontramos una mesa de madera con patas negras, de estética industrial suave, acompañada por sillas tapizadas en tela color maquillaje.
Una cocina funcional
La cocina de Iván González y Teresa Bass mantiene la coherencia estética con el resto de la vivienda, apostando por un diseño minimalista donde cada elemento cumple una función clara. Está compuesta por un frente lineal de muebles altos con puertas semi transparentes.
La encimera en gris grafito introduce un contraste sutil que aporta profundidad y carácter al conjunto. Este tono oscuro se repite en el salpicadero, también en gris, creando una línea cromática coherente y elegante que envuelve todo el espacio. Sobre la placa de cocción destaca una campana extractora de diseño minimalista, realizada en acero inoxidable y blanco. Su presencia es discreta pero efectiva, integrándose perfectamente en el conjunto sin romper la armonía visual de la cocina.
El dormitorio y el baño de la pareja
El dormitorio principal de la pareja es, ante todo, un espacio concebido para el descanso. Aquí, han apostado por una base cromática en blanco y gris claro, una elección que favorece la relajación y crea una atmósfera serena y equilibrada. Los textiles juegan un papel fundamental en la decoración del dormitorio. Lino y algodón se combinan en ropa de cama y complementos, aportando frescura, ligereza y una sensación de confort natural. El cabecero, en tono gris, se integra perfectamente en el conjunto y sirve de base para una cuidada composición de cojines decorativos.
La iluminación mural es uno de los detalles más destacados del dormitorio. A ambos lados de la cama encontramos apliques en dorado con pantalla gris oscura, un contraste elegante que añade sofisticación sin romper la calma general del espacio.
El baño continúa la línea estética del dormitorio, manteniendo la paleta cromática en tonos grises. Los revestimientos cerámicos de gran formato aportan continuidad visual y una sensación de amplitud, mientras que la grifería de estilo minimalista refuerza el carácter moderno del espacio. La mampara de vidrio transparente permite que la luz fluya libremente, haciendo que el baño resulte aún más luminoso y amplio.
Sin duda, el elemento más llamativo del baño es el mueble de lavabo en rojo intenso. Este toque de color rompe con la neutralidad del conjunto y aporta una dosis de personalidad inesperada, demostrando que incluso en los espacios más sobrios hay lugar para la creatividad y la expresión individual.
