Entre los asistentes se ha podido ver a Mónica Cruz, Clara Lago, o a rostros políticos como Isabel Díaz Ayuso
La reina Letizia y sus hijas la princesa Leonor y la infanta Sofía tampoco se han querido perder la cita
Decenas de personalidades famosas no han querido perderse el último concierto de Rosalía en Madrid. La artista catalana ha divinizado al público en el último de sus conciertos en el Movistar Arena de Madrid entre tecno, ballet y un éxtasis compartido.
Las tablas que han acogido a la artista durante las casi dos horas de espectáculo se han ido transformando acorde a los cuatro actos en los que Rosalía ha dividido la noche, desde la inicial caja de muñecas hasta una recreación del Museo del Louvre y la sala de 'La Gioconda' de Da Vinci.
Enfundada en un tutú y con unas zapatillas de punta rosas, Rosalía ha comenzado la cita con 'Sexo, violencia y llantas' y 'Reliquia' -exactamente como comienza su disco 'Lux'. La artista ha flotado por el escenario entre pliés, relevés, sauter, glisser y tourner al inicio del concierto, cuyo hilo conductor ha sido la teatralidad con canciones delicadas como 'Divinize'.
Los famosos que no se han perdido el concierto
Entre los asistentes se ha podido ver a Mónica Cruz, Paco León, Belinda Washington con su hija, Daniela, Toni Acosta, Rossy de Palma, Clara Lago, Palomo Spain, Ana Brito o Carmen Lomana. Además, personalidades del mundo de la política, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tampoco se han querido perder la cita.
Otra de las sorpresas de la noche ha sido la presencia de la reina Letizia junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, que fueron vistas por varios asistentes al concierto.
Un concierto para la historia
La artista ha combinado estos símbolos con otra línea estética, la más sensual, presente en el baile de 'Saoko' porque para cuando la artista rozaba el ecuador de la noche, su vestuario ha dejado atrás el ballet clásico y ha mutado, pasando de vestir una peluca que imitaba el famoso peinado de María Antonieta mientras hacía 'twerk' con un culotte rosa fucsia.
La cantante llegaba a Madrid después de tener que suspender el concierto del pasado 26 de marzo en Milán debido a una intoxicación alimentaria. Tras una hora de recital confesó que había estado vomitando en el camerino y que aunque quería dar "el mejor espectáculo posible", se le hacía imposible. En Madrid ha confesado que se sentía mucho mejor mientras daba las gracias a los presentes por haber acudido.
Tras la 'rave' y electrónica ha llegado el tercer acto con 'El redentor', cuando se ha acompañado de las palmas y los cajones de Macarines, que la llevan acompañando desde 'Los Angeles'.

