Todos los negocios Alba Paul: un podcast, una empresa dedicada al mundo del camping y hasta una hamburguesería
La concursante de ‘Supervivientes’ tiene una empresa de alquiler y venta de furgonetas camperizadas y probó suerte en el sector de la gastronomía
Así es la moderna cocina de concepto abierto de la casa de Dulceida y Alba Paul, con isla central y piezas de diseño
MadridDurante años, el nombre de Alba Paul, concursante de 'Supervivientes', estuvo inevitablemente ligado al de Dulceida. Sin embargo, el tiempo, y sobre todo el trabajo constante han demostrado que la influencer es mucho más que una etiqueta mediática. Su espíritu aventurero, su capacidad de resistencia y esa naturalidad de la que todos hablan la ha hecho emprender y lanzarse a diferentes cosas. Analizamos todos los negocios en los que se ha embarcado.
La evolución de una influencer con identidad propia
Alba Paul, concursante de 'Supervivientes', se hizo famosa en 2015, cuando comenzó a aparecer en el canal de YouTube de Dulceida. Aquellas primeras apariciones mostraban a una chica natural, divertida y algo reservada que conectó rápidamente con la audiencia. Lo que en un principio parecía una presencia secundaria, fue ganando peso hasta convertirse en una figura con comunidad propia.
Desde el principio, Alba entendió algo clave del ecosistema digital, no basta con estar, hay que diferenciarse. Mientras muchas influencers apostaban por una estética más femenina y aspiracional, ella reforzó un estilo urbano, cómodo y con un marcado aire andrógino que rompía con los códigos tradicionales de la moda influencer.
Hoy su perfil de Instagram funciona como un escaparate de su universo personal, donde se mezclan moda, viajes, lifestyle y momentos cotidianos con un tono cercano y natural. La empresaria ha hecho colaboraciones con marcas muy potentes del sector moda y lifestyle. Estas colaboraciones han reforzado su posicionamiento como prescriptora de tendencias con credibilidad real.
En su evolución como comunicadora, ha explorado nuevos formatos. Junto a Dulceida lanzó el podcast 'Destino: Las Estrellas'. Un proyecto que reforzó la imagen de Alba como comunicadora cercana y natural, capaz de generar conversación más allá de la moda.
Su negocio más consolidado
Más allá de su faceta como influencer, la concursante de 'Supervivientes' ha demostrado tener una visión empresarial clara. En lugar de depender únicamente de campañas publicitarias, ha apostado por crear negocios propios que refuercen su marca personal, teniendo muy claro que la diversificación de ingresos, llevar a cabo proyectos alineados con su estilo de vida y construir de marca a largo plazo son la clave de su futuro.
En 2020, en plena pandemia, la empresaria se unió a su amiga Lucía para crear The Feat Hervan SL, una empresa dedicada a la fabricación, venta y alquiler de vehículos de acampada. Lejos de ser una apuesta improvisada, el proyecto respondía a un cambio claro en los hábitos de viaje de la sociedad. Con un capital inicial de 66.400 euros, la empresa nació para dar respuesta a esa nueva demanda del mercado.
El proyecto se ha popularizado bajo el nombre comercial The Feather Van, y conecta directamente con la narrativa personal de la influencer. Se trata de una empresa de alquiler de campers totalmente equipadas, pero no solo eso, también incluye venta de vehículos camperizados, asesoramiento de rutas personalizadas, orientación sobre turismo rural, servicio cercano y adaptado al cliente
Criminal Burger: su salto al negocio gastronómico
La incursión de Alba Paul en el mundo de la restauración fue uno de los movimientos empresariales más comentados de su trayectoria. La catalana decidió dar el salto al negocio físico con Criminal Burger, una hamburguesería ubicada en el centro de Madrid que reflejaba fielmente su universo de marca.
Aunque cerró sus puertas, el proyecto vio la luz en 2022, en un momento en el que muchos influencers apostaban por diversificar sus ingresos más allá de las redes sociales. La apertura generó una notable expectación, en parte por el tirón mediático de la influencer y también por el auge que vivía el sector de las burgers gourmet en la capital.
Criminal Burger nació con una propuesta clara, trasladar al mundo gastronómico ese aire canalla, urbano y desenfadado que caracteriza la imagen pública de la influencer.
El local apostaba por una estética muy marcada, con guiños al street style y a la cultura pop, buscando atraer a un público joven y muy conectado con el entorno digital. En carta, la hamburguesería ofrecía una selección relativamente breve pero cuidada de hamburguesas premium, con combinaciones pensadas para diferenciarse dentro de un mercado cada vez más competitivo.
El proyecto no lo emprendió sola. Alba contó con socios del sector hostelero que aportaban la experiencia operativa necesaria para el día a día del negocio, mientras ella contribuía principalmente con la visibilidad, el posicionamiento de marca y la estrategia de comunicación.
Durante sus primeros meses, Criminal Burger se benefició del efecto novedad y de la afluencia de seguidores que querían conocer el local. Una oportunidad que le permitió explorar el sector de la restauración, reforzar su imagen de emprendedora y entender de primera mano las complejidades de gestionar un negocio más allá del entorno digital.
