La historia de amor de Marjane Satrapi con su marido, Mattias Ripa, por quien la dibujante ha muerto "de tristeza" tras su fallecimiento
La cineasta y el productor se conocieron en París en la década de los noventa y un año después se casaron en Estocolmo
Muere la dibujante Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis' y Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2024, a los 56 años
La muerte de la escritora, cineasta y dibujante franco-iraní Marjane Satrapi a los 56 años ha conmocionado al mundo de la cultura. Sin embargo, más allá del deceso de una de las voces más influyentes de las últimas décadas, la noticia ha impactado todavía más por el comunicado que ha emitido su familia.
De acuerdo a su versión, Satrapi ha fallecido "de tristeza" poco más de un año después de perder al gran "amor de su vida", su marido, Mattias Ripa.
En este sentido, el entorno más cercano a la creadora de 'Persépolis' no ha dejado lugar a dudas: la muerte de Ripa el 8 de abril de 2025 supuso un golpe para la dibujante del que nunca llegó a recuperarse.
Quién era Mattias Ripa
Aunque siempre se mantuvo alejado de los focos mediáticos, Mattias Ripa fue uno de los apoyos más importantes de la vida profesional y personal de Satrapi. De origen sueco, trabajó en el mundo cultural como actor, productor, guionista y traductor.
De hecho, participó directamente en la difusión internacional de la obra más célebre de su esposa. Ripa fue uno de los traductores de 'Persépolis', el libro que convirtió a Satrapi en una referencia mundial de la novela gráfica y que después fue adaptado al cine por su enorme éxito.
Además, formó parte del elenco de la película francesa 'La Bande des Jotas', de 2012, dirigida por su esposa, donde interpretó el personaje de Nils.
La historia de amor de Marjane Satrapi con Mattias Ripa
El historial sentimental de Marjane Satrapi no estuvo exento de dificultades. Durante su juventud en Irán contrajo matrimonio con un veterano de la guerra entre Irán e Irak llamado Reza. Aquella unión terminó en divorcio a mediados de los años noventa. Fue después, tras instalarse en Francia, cuando apareció Mattias Ripa en vida.
El productor llegó a París para un programa de intercambio universitario de un año y conoció a Satrapi el primer día. Exactamente un año después, se casaron en Estocolmo. Desde el principio, participó en su primer cortometraje de animación, cuando ella aún era estudiante en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburgo.
Aunque la pareja siempre protegió su intimidad y nunca convirtió su relación en un asunto público, se sabe que compartieron décadas de vida juntos. Ripa se convirtió en el compañero que acompañó a Satrapi durante los años de mayor éxito profesional, desde el fenómeno editorial de 'Persépolis' hasta sus últimos trabajos cinematográficos.
"La idea de convertirme en una mujer encantadora con un marido nunca ha sido el objetivo de mi vida. Lo más importante para mi siempre ha sido ser libre e independiente", reveló a 'La Vanguardia' en 2020.
Mientras la galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2024 se convertía en una de las intelectuales más influyentes del panorama internacional, él permanecía en un discreto segundo plano, apoyando sus proyectos y colaborando en algunos de ellos.
Esa forma de entender la relación fue clave para que ambos mantuvieran una vida relativamente protegida de los focos. Satapri optó por no tener hijos porque quería centrarse en su trabajo. El 8 de abril del año pasado, Ripa perdió la vida.
El proyecto que creó la dibujante tras la muerte de su marido
El pasado mes de febrero, a punto de cumplirse un año del deceso de su esposo, Satrapi creó la Fundación para el Cine Mattias y Marjane Ripa-Satrapi de la Academia de Bellas Artes.
El objetivo es apoyar a los estudiantes extranjeros en su proyecto de estudiar cine en París, promover la innovación artística y educativa, sensibilizar y capacitar a jóvenes en la creación artística.
Cada año, ayudarán a dos estudiantes extranjeros que se trasladen a la capital francesa para estudiar cine, cine de animación y, en términos más generales, dirección cinematográfica. Cada beca tendrá una dotación de 1.500 euros al mes por estudiante durante los 10 meses del año académico. La Fundación también aportará a cada becario una ayuda de 3.000 euros para gastos de viaje y de instalación.
"Esta fundación es la consecuencia lógica de todo lo que mi marido y yo hemos defendido a lo largo de nuestra vida. El objetivo de esta fundación es un fiel reflejo de nosotros mismos: dos extranjeros en París que se conocieron, se enamoraron, se casaron y construyeron su vida en esta increíble ciudad, vibrante e inspiradora, que no deja indiferente a nadie. Quiero conocer y acompañar cada año a los dos artistas becados seleccionados, intercambiar opiniones con ellos y guiarlos en su trayectoria", aseveró Satapri en el comunicado de prensa.