Resulta llamativo que, tras su operación, la princesa vaya a regresar a la residencia que ha sido lugar de algunos episodios incómodos para la familia real
Los siguientes pasos de Mette-Marit de Noruega tras su trasplante de pulmón: rehabilitación, los desafíos que enfrenta y una incógnita
La princesa Mette-Marit de Noruega atraviesa el momento más delicado de su vida. Después de años luchando contra una fibrosis pulmonar y tras un progresivo deterioro de su estado de salud, la esposa del príncipe heredero Haakon de Noruega se sometió a un trasplante de pulmón en el Hospital Universitario de Oslo a pricipios de este mes.
La intervención, sin duda, supone un antes y un después para la futura reina de Noruega, que ahora inicia un largo proceso de recuperación antes de regresar al que será su gran refugio: Skaugum, la residencia privada de los herederos al trono.
Por el momento, y hasta nuevo aviso de la Casa Real noruega, Mette-Marit permanecerá ingresada varias semanas tras la operación para controlar la evolución del trasplante, ajustar la medicación inmunosupresora y completar la primera fase de rehabilitación. Una vez reciba el alta, todo apunta a que continuará su recuperación en Skaugum, lejos del foco mediático y rodeada de su entorno más cercano.

Desde cuándo viven allí Haakon y Mette-Marit
Cuando abandone el hospital, la princesa regresará a la propiedad situada en Asker, a unos 20 kilómetros al suroeste de Oslo, considerada desde hace décadas el hogar de los herederos de la Corona noruega.
La propiedad fue durante décadas el hogar del rey Harald V de Noruega y la reina Sonia de Noruega. Ambos residieron allí hasta 2001, cuando se trasladaron al Palacio Real de Oslo.
Dos años después, en diciembre de 2003, Haakon y Mette-Marit se instalaron definitivamente en Skaugum. El rey Harald apoyó sufragó su reforma integral, que costó cuatro millones de euros. Desde entonces se ha convertido en el centro de la vida familiar de los herederos.
También ha sido durante años el hogar de sus hijos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. Incluso el de Marius Borg Høiby, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de casarse con Haakon y ahora el más sonado debido a su situación judicial y su reciente condena a prisión por varios delitos, entre ellos dos violaciones.

Una mansión de 140 estancias
Aunque las imágenes del interior son escasas, se sabe que Skaugum es una de las propiedades más impresionantes de la monarquía noruega.
Los medios noruegos cifran en unas 140 las estancias distribuidas entre habitaciones, despachos, bibliotecas, salones, salas de juego, cocinas y espacios destinados a recepciones oficiales.
Entre sus elementos más llamativos destaca un gran comedor de dimensiones monumentales, amplias terrazas orientadas hacia los jardines y una extensa zona boscosa que proporciona una privacidad excepcional. La finca está protegida permanentemente por la Guardia Real.
Las fiestas de Marius Borg en el palacio
Es imposible desligar la residencia de Marius, ya que organizó durante años reuniones y fiestas privadas en distintas dependencias de la finca de Skaugum, algunas de ellas bautizadas en su círculo como "los festivales de Skaugum".
Tal y como se ha conocido a raíz de la investigación judicial, a esas reuniones acudían personas ajenas al entorno de la familia real, incluyendo individuos con antecedentes penales y vinculados con ambientes relacionados con las drogas. Incluso trascendió que algunos invitados tuvieron acceso incluso a zonas privadas de la propiedad, algo que provocó máxima preocupación por cuestiones de seguridad.
Pero eso no era todo. Las autoridades tambén han mencionado supuestos robos de objetos pertenecientes a los príncipes herederos durante algunas de esas fiestas. Entre las piezas desaparecidas habría objetos de valor económico y también sentimental, que después habrían intentado venderse. La Casa Real nunca se ha pronunciado al respecto.

Por eso resulta llamativo que, tras su trasplante de pulmón, Mette-Marit vaya a regresar precisamente a Skaugum. La residencia que ha sido el escenario de algunos de los episodios más incómodos para la familia real y que vuelve ahora a convertirse en el refugio donde la princesa heredera afrontará una de las etapas más decisivas de su vida.
Las últimas informaciones difundidas por la Casa Real y confirmadas por la reina Sonia apuntan al optimismo. La intervención ha sido calificada como un "éxito" y la evolución inicial resulta muy positiva. No obstante, el proceso será largo y la princesa necesitará tiempo antes de plantearse una vuelta completa a la actividad institucional.

