La maldición de las parejas del Mundial: ninguna sigue junta 16 años después
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La final del Mundial está a la vuelta de la esquina, igual que hace dieciséis años. Allá por 2010, la selección española consiguió algo que entonces parecía impensable: ganar su primer Mundial. Ahora, en 2026, quedan solo dos días para volver a alcanzar la gloria y levantar el trofeo que convertirá a España en campeona del mundo por segunda vez.
Sin embargo, aunque el escenario futbolístico ha vuelto a ser muy parecido, el paso del tiempo ha transformado por completo otros muchos aspectos. Han cambiado la situación política, el coste de la vida, los protagonistas de la selección… y también las parejas que marcaron aquella época. De hecho, dieciséis años después no ha sobrevivido ninguna de las relaciones sentimentales más mediáticas que acompañaron a la Roja durante el Mundial de Sudáfrica.
La historia más recordada ha sido la de Shakira y Gerard Piqué, cuya relación comenzó tras el Mundial de 2010 y ha terminado doce años después, convirtiéndose en una de las rupturas más comentadas del panorama internacional. Tampoco ha continuado el matrimonio formado por Iker Casillas y Sara Carbonero, una de las parejas más queridas de aquel campeonato, inmortalizada con el beso que el entonces capitán le dio a la periodista tras conquistar el título. A ellas se ha sumado la ruptura de Cristiano Ronaldo e Irina Shayk, que también pusieron fin a su relación años después. Incluso otras parejas muy populares de aquella generación, como David Villa y Patricia González o Carles Puyol y Vanesa Lorenzo, vivieron trayectorias muy distintas, reflejando cómo el tiempo también ha cambiado el lado más personal del fútbol.
El beso de Iker y Sara será recordado como uno de los omentos más emocionates
Mientras tanto, la selección española también ha dado paso a una nueva generación. Muchos de los futbolistas que ahora sueñan con levantar el trofeo apenas eran unos niños cuando Andrés Iniesta marcó el histórico gol en Sudáfrica. Y ahora son ellos los protagonistas de las parejas más queridas del mundial: Lamine Yamal e Inés García, Marc Cucurella y Claudia Rodríguez, Pablo Gavi y Ana Pelayo o Marcos LLorente y Paddy Noarbe. A ellas, se les conoce por el término WAGS: wifes and girlfriends, es decir, las mujeres y las novias de los jugadores de la selección.
España también ha cambiado fuera del terreno de juego. En 2010, Vicente del Bosque ocupaba el banquillo de la selección y José Luis Rodríguez Zapatero presidía el Gobierno. Un menú del día costaba alrededor de diez euros, una cifra que prácticamente se ha duplicado en la actualidad. También eran otros los escándalos políticos que centraban la actualidad de aquellos meses.
A pesar de todas las diferencias, algo ha permanecido intacto: el espíritu de equipo. La herencia que Luis Aragonés comenzó y que Vicente del Bosque consolidó, ha seguido presente en Luis de la Fuente y en una selección que ha vuelto a ilusionar a todo un país. Dieciséis años después, España tiene una nueva oportunidad para escribir otra página de su historia y revivir una emoción que millones de aficionados jamás olvidarán.
