Los negocios de Jordi Roca: el imperio gastronómico del chef

Jordi Roca, invitado de 'Universo Calleja', lidera proyectos propios que llevan claramente su sello creativo
Jordi Roca, el único 'postrero' y dj con tres estrellas Michelin
Hablar de Jordi Roca, invitado de 'Universo Calleja', es hablar de creatividad, innovación y una forma única de entender la gastronomía. El pequeño de los hermanos Roca ha conseguido convertirse en uno de los pasteleros más admirados del mundo gracias a una visión capaz de transformar un simple postre en una experiencia emocional.
Sin embargo, detrás de su imagen de genio creativo existe también una faceta empresarial que ha ido creciendo de forma silenciosa hasta convertirlo en uno de los nombres más influyentes de la gastronomía española.
Los negocios del chef son mucho más amplios de lo que muchos imaginan. Aunque su nombre está inevitablemente ligado a 'El Celler de Can Roca', el chef ha sabido expandir su universo culinario hacia nuevos territorios donde el helado, el chocolate, la repostería y la gastronomía experiencial ocupan un papel protagonista.
Junto a sus hermanos Joan y Josep, Jordi forma parte del "grupo JoRoFon", la sociedad que articula el conjunto de proyectos empresariales de la familia Roca. Desde las fantasiosas heladerías "Rocambolesc" hasta el universo chocolatero de "Casa Cacao" o la propuesta gastronómica inmersiva de "Esperit Roca", el chef ha conseguido construir una marca personal que trasciende las cocinas tradicionales para convertirse en una auténtica experiencia de vida.
El corazón de un imperio gastronómico familiar
Para entender los negocios de Jordi Roca es imprescindible comenzar por la raíz de todo, el grupo JoRoFon. Detrás de este nombre se encuentra la estructura empresarial creada por los hermanos Roca para gestionar el conjunto de sus proyectos gastronómicos.
Lo que comenzó como un restaurante familiar en Girona se ha convertido con los años en una auténtica referencia internacional capaz de generar millones de euros en facturación anual y sostener una plantilla de cientos de trabajadores.
El gran emblema del grupo sigue siendo 'El Celler de Can Roca', considerado desde hace años uno de los mejores restaurantes del mundo. Su prestigio internacional ha permitido a la familia Roca desarrollar una estrategia empresarial basada en la diversificación sin perder nunca la esencia que los hizo famosos.
Dentro de este entramado también ocupa un lugar destacado "Mas Marroch", un espacio concebido para eventos, celebraciones y experiencias gastronómicas exclusivas. Allí los hermanos Roca trasladan parte de la filosofía culinaria que ha convertido a El Celler en una referencia mundial.
"Mas Marroch" no funciona únicamente como lugar para bodas y eventos corporativos. También sirve como laboratorio creativo donde se desarrollan nuevas propuestas gastronómicas, se experimenta con conceptos innovadores y se exploran formatos diferentes de hospitalidad.
La heladería de sus sueños
Si existe un proyecto que representa la personalidad de Jordi Roca, ese es sin duda "Rocambolesc Gelateria". Fundada junto a su pareja Alejandra Rivas en 2012, la primera heladería "Rocambolesc" nació con una idea muy sencilla pero revolucionaria, la de trasladar al mundo del helado la creatividad que Jordi desarrollaba en los postres de El Celler de Can Roca.
Desde el primer momento, el concepto se alejó de las heladerías tradicionales. La decoración inspirada en mundos fantásticos, la estética colorista y una propuesta gastronómica completamente diferente convirtieron el local en un fenómeno inmediato. Los helados de Rocambolesc no son simples postres fríos. Son composiciones complejas que combinan texturas, sabores, toppings y elementos visuales cuidadosamente diseñados para despertar emociones.
A partir del éxito inicial surgió "Rocambolesc Confiteria", una línea especializada en golosinas artesanales, bombones, chocolates, caramelos y tabletas inspiradas en el universo creativo del chef. Aquí el visitante puede encontrar reinterpretaciones sofisticadas de algunos de los dulces más populares de la infancia. Todo elaborado con materias primas de máxima calidad y una presentación que convierte cada producto en un pequeño objeto de deseo.
La familia Rocambolesc siguió creciendo con la llegada de "Rocambolesc Bikineria", un concepto gastronómico dedicado a los famosos bikinis o sándwiches calientes.
El sueño de controlar el chocolate desde el origen
Pocas materias primas despiertan tanta pasión en Jordi Roca como el cacao.Esa fascinación fue precisamente la que dio origen a uno de los proyectos más personales y ambiciosos de su carrera: “Casa Cacao”
Inaugurado en el corazón de Girona, "Casa Cacao" nace con una filosofía muy clara, la de controlar todo el proceso de elaboración del chocolate, desde el origen del grano hasta la creación del producto final.La experiencia comienza en el obrador visible al público, donde los visitantes pueden observar cómo se transforma el cacao en tabletas, bombones y creaciones artesanales.
La tienda se ha convertido en una parada obligatoria para amantes del chocolate procedentes de todo el mundo. Sus estanterías reúnen productos exclusivos elaborados con cacaos seleccionados de diferentes países productores. El edificio alberga también un elegante hotel boutique que permite al visitante sumergirse por completo en el universo gastronómico creado por los hermanos Roca.
La combinación de hotel, obrador y tienda convierte "Casa Cacao" en una experiencia integral donde gastronomía, diseño y hospitalidad conviven bajo un mismo techo.
La nueva joya gastronómica donde despliega toda su creatividad
En los últimos años, uno de los proyectos que más atención ha despertado dentro del universo Roca ha sido "Esperit Roca". Ubicado en el impresionante Castillo de Sant Julià de Ramis, este complejo gastronómico representa la evolución natural del trabajo desarrollado durante décadas por los hermanos Roca.
Más que un restaurante, "Esperit Roca" funciona como un gran centro de creatividad gastronómica donde conviven cocina, investigación, vino, arte y experiencia sensorial. El espacio cuenta con reconocimiento Michelin y ofrece una propuesta radicalmente diferente a la restauración convencional.
Aquí Jordi Roca desempeña un papel fundamental como responsable de una visión culinaria en la que los postres dejan de ocupar un papel secundario para situarse al mismo nivel que las elaboraciones saladas.

