El príncipe Haakon asume la regencia de Noruega tras la hospitalización del rey Harald: los privilegios que obtiene y sus funciones
A sus 89 años, el soberano noruego permanecerá dos semanas de baja, tiempo en el que su hijo ejerce temporalmente las funciones del jefe del Estado.
Ingresado en el hospital el rey Harald V de Noruega por una retención de líquidos debido a su anemia
La Casa Real noruega vuelve a atravesar uno de sus momentos más delicados. A los 89 años, el rey Harald ha sido hospitalizado en Oslo después de que el tratamiento con cortisona que estaba recibiendo por una anemia hemolítica provocase una acumulación de líquidos que requiere atención médica.
El Palacio ha anunciado que el monarca permanecerá de baja durante aproximadamente dos semanas y, durante este periodo, será su hijo, el príncipe heredero Haakon, quien asuma la regencia y ejerza temporalmente las funciones del jefe del Estado.
No se trata de una abdicación ni de un cambio en la jefatura del Estado. Harald continúa siendo rey de Noruega. Lo que ocurre es que, al encontrarse temporalmente incapacitado para desempeñar sus obligaciones constitucionales, la Constitución noruega permite que el heredero al trono se convierta en regente, es decir, en el ejecutor temporal de las prerrogativas de la Corona.
El artículo 41 establece expresamente que, cuando el rey está fuera del país o se encuentra tan enfermo que no puede atender al Gobierno, el siguiente en la línea sucesoria puede asumir provisionalmente el ejercicio de los poderes reales.
Qué significa asumir la regencia
La figura tiene bastante más contenido institucional de lo que podría parecer a primera vista. Haakon no se limita durante estos días a sustituir a su padre en los actos públicos o a acudir a las citas que Harald tenía previstas en su agenda. Como regente, asume temporalmente el ejercicio de las funciones constitucionales del monarca.
Una de sus responsabilidades más importantes es presidir el Consejo de Estado, la reunión en la que el Gobierno noruego adopta formalmente sus decisiones como órgano colegiado. Normalmente es Harald quien ocupa la cabecera de la mesa junto al primer ministro y el resto de ministros. Cuando el rey no puede ejercer sus funciones, Haakon preside estas reuniones en calidad de príncipe heredero regente.
Esto significa que durante la regencia Haakon puede intervenir en aquellos procedimientos que constitucionalmente corresponden al monarca cuando actúa el denominado 'Rey en Consejo de Estado'.
Las decisiones gubernamentales que requieren la sanción formal de la Corona pasan así por el regente mientras Harald permanece incapacitado. No significa, sin embargo, que Haakon se convierta en jefe de Gobierno ni que pueda gobernar Noruega según sus propias preferencias: el país continúa funcionando bajo el sistema parlamentario y el Ejecutivo mantiene sus responsabilidades políticas ante el Parlamento.
Sus privilegios y funciones durante estas dos semanas
Pese a que Haakon no recibe nuevos derechos personales ni se convierte provisionalmente en rey, sí obtiene capacidad constitucional para ejercer las prerrogativas del monarca mientras dure la incapacidad de Harald.
Entre otras cosas, puede presidir el Consejo de Estado en ausencia del rey, ejercer temporalmente los poderes constitucionales de la Corona previstos para el monarca, participar en la adopción formal de las decisiones del Gobierno que deben realizarse en Consejo de Estado, representar institucionalmente al jefe del Estado en aquellos ámbitos que requieran la intervención de la Corona, mantener las funciones oficiales de la jefatura del Estado que no puedan quedar paralizadas por la hospitalización del rey y continuar desempeñando, simultáneamente, sus responsabilidades ordinarias como príncipe heredero, aunque ahora con el peso añadido de actuar como regente.
Además, al asumir la regencia por la baja médica de su padre, Haakon actúa en nombre del monarca y ejerce el rol de Jefe de Estado. En esta faceta institucional se le aplica el blindaje del Artículo 5 de la Constitución: 'La persona del rey es sagrada; no puede ser censurada ni acusada'.
Como el regente es inviolable ante la ley en sus funciones oficiales, la responsabilidad política y jurídica de todos los decretos o leyes que firme durante la regencia recae por completo sobre el Consejo de Estado, quienes deben refrendar sus actos institucionales.
Asimismo, puede perdonar criminales o conmutar sentencias judiciales definitivas dictadas por los tribunales del reino, una vez escuchado el dictamen del Consejo de Estado y puede elegir y nombrar a todos los altos funcionarios civiles, eclesiásticos y militares de la nación.
No es la primera vez, pero sí la más llamativa por la situación de la monarquía
La situación actual tampoco supone un estreno para el príncipe. Haakon lleva décadas preparándose para ocupar algún día el trono y ya ha ejercido como regente de Noruega en anteriores ocasiones en las que su padre no pudo desempeñar sus funciones.
De hecho, Haakon ejerció por primera vez como regente cuando tenía 18 años, una experiencia que después ha repetido en diferentes periodos de enfermedad de Harald, entre otros, cuando estuvo incapacitado por problemas como su cáncer de vejiga, una operación de corazón y otras enfermedades.
En 2020, por ejemplo, ejerció como regente mientras Harald se recuperaba de una intervención para sustituir una válvula cardiaca, llegando incluso a pronunciar el discurso del rey durante la apertura del Parlamento.
Pese a que no se trata de la primera vez, sí es la más llamativa, teniendo en cuenta la situación actual en la que se encuentra la monarquía noruega. Y es que la familia real atraviesa uno de los periodos más complicados de las últimas décadas.
La situación de Mette-Marit, esposa de Haakon y futura reina consorte, es la más delicada. La princesa heredera fue diagnosticada en 2018 de fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad grave que fue deteriorándose progresivamente. El pasado mes de junio la Casa Real anunció que había sido incluida en la lista de espera para un trasplante pulmonar debido a la evolución de su enfermedad y el 17 de junio llegó la noticia del trasplante.
La intervención se realizó en el Hospital Universitario de Oslo y fue considerada satisfactoria. Desde entonces, Mette-Marit se encuentra en un largo proceso de recuperación. Haakon ha explicado que su evolución es positiva, aunque ha dejado claro que se trata del comienzo de un camino largo.
Es decir, mientras Haakon tiene ahora que asumir las responsabilidades de su padre como regente, su esposa continúa recuperándose y necesitando cuidados.
A esto se añade el caso de Marius Borg, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de su relación con Haakon. Marius no es príncipe, no tiene título real, no forma parte oficialmente de la Casa Real y no tiene funciones institucionales ni derechos sucesorios. Sin embargo, creció dentro del entorno de la familia real desde que su madre se casó con Haakon en 2001 y su situación judicial ha terminado afectando inevitablemente a la imagen de la institución.
El pasado mes de junio fue condenado a cuatro años de prisión después de ser declarado culpable de dos violaciones y de otros delitos relacionados con violencia y malos tratos, dentro de un procedimiento que comprendía 39 cargos. Su defensa ha recurrido la sentencia y la situación sigue abierta mientras permanece bajo arresto domiciliario con pulsera electrónica en la residencia de los príncipes herederos.
La medida se mantiene mientras continúa el proceso de apelación y el tribunal considera que todavía existe riesgo de que pueda contactar con algunas de las víctimas. Está previsto que permanezca bajo este régimen al menos hasta el 7 de septiembre, con salidas limitadas a cuestiones como trabajo, estudios o atención médica.