Susana Molina reutiliza el vestido de su postboda durante sus vacaciones: la foto
La exparticipante de 'La isla de las tentaciones' le da una nueva vida a su espectacular vestido de la postboda durante sus vacaciones
Susana Molina desvela todos sus retoques estéticos: “Lo hago para retrasar los signos de la edad”
Susana Molina continúa demostrando que su estilo personal es impecable. Tras su emotivo enlace con Guille Valle, donde deslumbró con los elaborados diseños nupciales de Claro Couture, la exparticipante ‘La isla de las tentaciones’ ha vuelto a sorprender a sus seguidores durante sus vacaciones. La influencer ha reutilizado el vestido de su postboda dándole una segunda vida.
Fiel a su filosofía de buscar la máxima comodidad sin perder la elegancia, la ganadora de 'Gran Hermano 14' ha demostrado cómo darle una segunda vida a una prenda cargada de significado. El diseño en cuestión es un minivestido blanco de estilo ibicenco y elaborado trabajo artesanal de ganchillo y encaje con calados geométricos y florales. Con un favorecedor escote triangular en uve y tirantes finos atados al cuello, la prenda destaca por su caída ligera y transparente, perfecta para los días de verano.
Para adaptar esta joya artesanal a un estilo más desenfadado, Susana lo ha combinado de forma magistral con un biquini blanco que queda sutilmente a la vista. Como complementos clave para este look de playa, ha apostado por unas gafas de sol oscuras de corte futurista y un espacioso bolso de rafia con detalles en piel marrón.
La propia firma creadora del vestido destaca la exclusividad de los materiales: “Este vestido está confeccionado a mano con tejidos ‘vintage’ reutilizados; al ser materiales que ya han tenido una vida anterior, pueden presentar decoloraciones, manchas, pequeños agujeros o modificaciones. Lejos de restarles valor, estos detalles les confieren la belleza propia de una prenda con historia”.
Los diseños de este estilo confeccionados por la marca suelen rondar los 450 euros, convirtiéndose en piezas únicas de artesanía. Con esta elección, Susana Bicho no solo presume de estilazo, sino que confirma que las prendas más especiales de una boda no tienen por qué quedarse guardadas en el armario para siempre.
