Tensión en Holanda: absuelven al hombre que planeó secuestrar a la princesa Amalia y atentar contra ella y su hermana Alexia

Según la Justicia neerlandesa, no ha quedado acreditado que Van der H. tuviera un plan criminal real para hacer daño a la heredera al trono de Holanda y su hermana
La dura historia que vincula a Amalia de Holanda con España que ahora reabre: "Fueron tiempos difíciles"
Durante meses, el nombre de Anne Romke van der H. ha estado asociado a una de las mayores amenazas a las que se ha enfrentado la familia real de los Países Bajos. El hombre, de 33 años y natural de Groningen, llegó a ser acusado de preparar un atentado contra las princesas Amalia y Alexia y, después, de planear el secuestro de la heredera al trono. Sin embargo, la investigación judicial ha terminado dibujando un escenario muy diferente al planteado.
La sentencia, dictada este pasado lunes, 31 de agosto, por el Tribunal de La Haya, ha supuesto su absolución de los delitos relacionados con la preparación de un atentado contra las dos princesas, la privación de libertad de Amalia y el intento de amenazarlas.
Según los jueces, no ha quedado acreditado que Van der H. tuviera un plan criminal real para hacerles daño. De acuerdo a su versión, su conducta era confusa y estaba marcada por una obsesión con la Casa de Orange, pero no constituía, jurídicamente, la preparación de un delito contra las jóvenes.

Además, han determinado que padece esquizofrenia y que en el momento de los hechos se encontraba en plena psicosis. En ese estado, había desarrollado la convicción de que mantenía una relación sentimental con la princesa Amalia. El hombre estaría convencido de que ambos tenían una relación, que llegarían a casarse y que incluso realizarían juntos un viaje a Polonia.
Los detalles de lo ocurrido y la absolución del acusado
Todo comenzó el pasado mes de mayo, cuando la policía acudió a un hotel de La Haya después de que el hombre hubiera estado gritando desde el balcón y pronunciando expresiones que despertaron las alarmas. Cuando los agentes registraron después su habitación encontraron dos hachas. Una de ellas llevaba grabados los nombres y expresiones "Alexia", "Mossad" y "Sieg Heil".
Además, las autoridades localizaron una anotación manuscrita en la que aparecían los nombres de Amalia y Alexia junto a la expresión "Bloedbad400", traducida como "Baño de sangre 400".
Ante aquel escenario, la Fiscalía neerlandesa llegó a sospechar que el hombre podía estar preparando un atentado contra las dos princesas. Con el avance de la investigación, sin embargo, esa hipótesis comenzó a perder fuerza. Los fiscales reconocieron que no disponían de pruebas suficientes para sostener que quisiera asesinarlas y centraron después la acusación en un supuesto plan para privar de libertad a Amalia.

La acusación sostenía que, de haber intentado reunirse con la princesa, ella nunca habría accedido voluntariamente a acompañarle y que, por tanto, el acusado tendría que haber contemplado algún tipo de coacción. Pero tampoco esta hipótesis ha podido demostrarse ante los jueces.
Durante el proceso, el acusado llegó a explicar que había recibido una especie de "misión" para ir a Polonia con la princesa y que "Bloedbad400" era el nombre que había dado a aquella operación. También manifestó que nunca había pretendido hacer daño a Amalia ni a Alexia.
Así, la justicia ha considerado que esta explicación encajaba con el cuadro psicótico diagnosticado por los expertos y que no había pruebas suficientes para convertir aquellas ideas en un verdadero plan criminal.
Ya ordenaron a mediados de agosto que saliera de prisión preventiva al considerar que no existían motivos suficientes para mantenerlo encarcelado mientras continuaba el procedimiento.
Ahora, pese a la gravedad de las imágenes y de los objetos encontrados, Van der H. ha quedado sin una condena penal por el supuesto plan contra las princesas y tampoco se le ha impuesto la TBS con internamiento psiquiátrico obligatorio, una de las medidas de seguridad contempladas en el sistema neerlandés para determinados delincuentes que presentan problemas psiquiátricos graves y que fue solicitada por la Fiscalía.

Amalia ya conocía lo que significa vivir bajo amenaza
La repercusión del caso resulta todavía mayor si se tiene en cuenta que Amalia ya se había enfrentado a una situación que ponía en riesgo su vida.
En otoño de 2022, apenas unas semanas después de comenzar sus estudios en la Universidad de Ámsterdam, la entonces joven heredera tuvo que renunciar a la vida universitaria que había imaginado. Las autoridades neerlandesas habían detectado amenazas relacionadas con el crimen organizado y la posibilidad de que pudiera convertirse en objetivo de un secuestro o un ataque.
Amalia había comenzado sus estudios de Política, Psicología, Derecho y Economía y tenía previsto vivir en una residencia de estudiantes de Ámsterdam. Pero la situación de seguridad obligó a modificar radicalmente sus planes.
En lugar de disfrutar de una vida universitaria normal, regresó al palacio Huis ten Bosch, en La Haya, donde quedó sometida a fuertes medidas de protección. Su madre, la reina Máxima, llegó a explicar públicamente las consecuencias que aquello estaba teniendo para su hija: no podía vivir en Ámsterdam ni disfrutar de la libertad de una estudiante.

La situación terminó provocando que Amalia pasara una larga temporada en España. La princesa se trasladó discretamente a Madrid, donde pudo continuar sus estudios y recuperar parte de la normalidad que había perdido en los Países Bajos. La estancia se mantuvo en secreto y no fue conocida públicamente hasta tiempo después.
Tras su regreso a Países Bajos, la heredera al trono centra su actual etapa en su formación militar con las Fuerzas Armadas y en asumir una agenda institucional más protagonista dentro de la realeza europea.
