El príncipe Harry y Meghan Markle, "sorprendidos" por la carta del rey Carlos III sobre su situación en Reino Unido: los detalles
Los duques llevan años defendiendo su independencia de la institución, sin embargo, su regreso al país ha generado una oleada de rumores sobre sus intenciones
Carlos III rompe su silencio sobre la vuelta de su hijo Harry y Meghan Markle a Reino Unido: "Son ciudadanos privados"
El regreso del príncipe Harry y Meghan Markle a Reino Unido seis años después de abandonar el país para iniciar una nueva vida en Estados Unidos acaba de encontrarse con una contundente aclaración desde Buckingham. El rey Carlos III ha querido dejar por escrito que la vuelta de su hijo y su nuera no supone, en ningún caso, su reincorporación a la vida oficial de la monarquía. Una decisión que los duques de Sussex habrían recibido con "sorpresa", sobre todo por el momento en el que se ha hecho pública.
La reacción de la pareja llega después de que el Lord Chamberlain, el máximo responsable de la Casa Real británica, trasladase a altos representantes del Gobierno, del ámbito militar y a los representantes territoriales de la Corona las instrucciones de Carlos III sobre el papel que Harry y Meghan deben desempeñar tras su vuelta a Reino Unido.
Ahora, según la información publicada por varios medios británicos, entre ellos el 'Daily Mail', los duques se han mostrado "sorprendidos" de no haber sido informados previamente de que el monarca iba a hacer pública esta aclaración. Un portavoz de Harry y Meghan habría trasladado que estaban "un poco sorprendidos" por no haber sido avisados con antelación.
El mensaje del rey Carlos III y el motivo de la sorpresa de los Sussex
Fuentes de Buckingham sostienen que el equipo de los Sussex sí recibió la carta antes de su publicación, aunque no fue consultado sobre su contenido. Es decir, Harry y Meghan conocían la existencia de la comunicación, pero no habrían participado en la decisión sobre cómo ni cuándo se hacía pública.
La carta recuerda que la situación de los Sussex no ha cambiado desde su salida de la primera línea de la monarquía en 2020. Harry y Meghan son "ciudadanos privados", no son miembros trabajadores de la familia real, no desempeñan funciones en nombre del soberano y no pueden presentarse como representantes oficiales de la Corona.
Además, sus tratamientos de Altezas Reales -HRH- continúan suspendidos y no deben utilizarse. Aunque Harry conserva sus títulos de duque de Sussex y otros títulos nobiliarios, la situación derivada de su retirada de las funciones oficiales permanece intacta.
El mensaje pretende evitar cualquier confusión ahora que los Sussex vuelven a vivir en territorio británico. El propio documento explica que Carlos III ha ordenado compartir esta información para "evitar dudas o confusiones".
Además, llega pocos días después de que Harry y Meghan hayan decidido regresar a Reino Unido para establecer allí su principal residencia familiar durante un periodo prolongado de tiempo.
Harry y Meghan llevan años defendiendo públicamente que quieren mantener su independencia de la institución. Sin embargo, desde que se conoció su regreso a Reino Unido comenzaron a aparecer informaciones y rumores sobre la posibilidad de que su nueva vida británica pudiera acercarlos de alguna manera a determinadas actividades vinculadas a la familia real.
Fuentes citadas por la prensa británica habían incluso planteado la posibilidad de una relación mucho más flexible con la institución, una especie de fórmula intermedia que les permitiese mantener su independencia económica y personal al mismo tiempo que aparecían ocasionalmente en actos de relevancia.
Buckingham Palace ha querido cerrar de golpe esa interpretación. El mensaje de Carlos III es que no existe ningún nuevo acuerdo de "mitad dentro, mitad fuera". Harry y Meghan pueden vivir en Reino Unido, desarrollar sus negocios, participar en proyectos benéficos y mantener sus títulos, pero continúan fuera de la estructura de los miembros trabajadores de la Corona.
Además, se entiende que la preocupación de los duques tras la misiva del Palacio sea, en parte, que esté relacionada con sus medidas de seguridad. Y es que el comunicado llega justo cuando está sobre la mesa una nueva revisión.
Harry mantiene desde hace años una batalla con las autoridades británicas por la protección policial que recibe cuando se encuentra en Reino Unido. Al dejar de ser miembro trabajador de la familia real, perdió automáticamente el nivel de protección que tenía cuando ejercía funciones oficiales.
El duque sostiene que la situación de seguridad de su familia es una de las principales razones por las que durante años se resistió a regresar a Reino Unido con Meghan y sus hijos.
Ahora, ambos vuelven con los pequeños Archie y Lilibet, pero lo hacen bajo unas condiciones completamente diferentes a las de 2020. No recuperan sus funciones. No recuperan el uso de los tratamientos de Altezas Reales. No reciben automáticamente protección policial permanente y no pasan a formar parte de la agenda oficial del rey.